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Final feliz: la "geocajachica" y altos precios de electricidad

Lo que por desgracia va a suceder es que la geotermia se quedará por años en el punto en que se encuentra, sin que se incremente la capacidad generadora, se perforen nuevos pozos y se haga más eficiente la operación

Al final "todos contentos": ENEL se retira de El Salvador recuperando su inversión y sus beneficios, los rojos se quedan saqueando la geotermia ---la "geocajachica" donde meterán mano sin control alguno---, mientras los salvadoreños, todos, disfrutarán de altos precios de la electricidad, la consiguiente contaminación causada por las generadoras de búnker y un retroceso más en el desarrollo nacional.

La gran viveza fue desautorizar lo que las leyes permitieron cuando, durante la presidencia de Francisco Flores, se firmó el acuerdo con ENEL para el desarrollo de la geotermia, lo que a posteriori se declaró inválido en uno de los pisoteos a las leyes más inverosímiles que se han visto. Y esto se recrudece durante el régimen previo, el de la nula obra y el gran odio, que deja por los suelos al país como atractivo para la inversión extranjera.

Era predecible el desenlace, pues por más que los rojos hicieran era imposible que ganaran los arbitrajes que fueran, las apelaciones que se plantearan, los litigios que se pusieran en marcha. Ya que una cosa es el gelatinoso y cambiante esquema de leyes del país y otro el Orden de Derecho internacional.

No habrá más desarrollo de la geotermia en El Salvador

Lo que por desgracia va a suceder es que la geotermia se quedará por años en el punto en que se encuentra, sin que se incremente la capacidad generadora, se perforen nuevos pozos y se haga más eficiente la operación.

La geotermia quedará congelada en el tiempo, dado que el país no cuenta con la tecnología ni el conocimiento ni los expertos para hacerla avanzar.

Lo más grave es que tampoco hay una moral pública que guíe el quehacer estatal, que haga que los responsables de manejar la cosa pública se avergüencen de sus descomunales errores, de sus despilfarros, de sus fracasos y de su saqueo. Han tomado el país como su finca y a la población como a sus peones a quienes les ordenan y amedrentan.

Tampoco disponen del capital para hacer las requeridas inversiones, pues si de algo podemos estar seguros es de que se van a gastar hasta el último centavo de los beneficios, como sucede, a ojos vistas, en todas las áreas del sector público. Gastarlo en su enorme y parasitaria burocracia.

El plan bajo el cual inició sus operaciones ENEL fue hacer de El Salvador el centro de su operatividad en la región, además de desarrollar nuevas tecnologías y construir sobre las experiencias recogidas. En un momento desde El Salvador se pusieron en marcha proyectos en otros países del Hemisferio, como Chile.

ENEL es uno de los más experimentados consorcios del mundo en geotermia, con un historial que cubre más de un siglo. Y al ser una empresa en la que el gobierno italiano posee un significativo porcentaje de las acciones, además de cotizar en las principales bolsas del mundo, está obligada a actuar con transparencia y efectividad.

Como contraste, los actuales directores y ejecutivos del sector eléctrico brillan por su falta de idoneidad, personas que están donde están por vínculos familiares y partidistas. Y si no han destacado antes en nada, es predecible la lastimosa situación a la que están llevando al sector.

La consecuencia de todo esto es que el sector eléctrico irá quedando rezagado del resto de Centro-América pues no habrá la inversión para evitarlo.