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Lo dice el Fondo Monetario: recorten gastos y bajen deuda

Lo que dice el Fondo es lo que vienen diciendo entidades como ANEP, la mayoría de gremiales, FUSADES, conocedores de la realidad nacional, profesionales de economía y gente sensata

Cortar gastos y procurar que haya un importante crecimiento de la economía nacional recomendó el Fondo Monetario al régimen, lo que para los efemelenistas equivale a echar marcha atrás en sus programas y políticas tanto fiscales como económicas, basadas en aquello de desvalijar, repartir y gastar.

Y recortar gastos no sólo pasa por reducir la enorme masa de mantenidos, los treinta y tantos mil zánganos de la colmena, sino también por administrar con eficiencia los recursos estatales para no caer en otro Chaparral, otro Sitramss, otro gran puerto abandonado, más benefactorismo estéril y más despilfarros.

Para muchos de la cúpula roja, los del FMI deben haber estado hablando en sánscrito o chino cantonés, pues para el marxismo el problema de la pobreza y la falta de crecimiento se debe a la "injusta distribución de la riqueza", a que la masa de bienes que existe por sí sola, escondida en algún misterioso lugar del territorio, se la han apropiado los oligarcas, dándose el fenómeno de unos cuantos ricos y muchísimos pobres.

Por tanto la solución para ellos es el saqueo y un nuevo reparto.

Pero que hay crisis, hay crisis, la que se manifiesta en el casi nulo crecimiento económico (el FMI dijo que la meta debe ser un crecimiento de más de un cinco por ciento), en el empeoramiento de los servicios públicos, en el desplome de la inversión tanto interna como externa, en las crecientes dificultades que afronta la población para encontrar empleo.

Si a ello agregamos el deterioro de la infraestructura nacional, desde escuelas ruinosas hasta las calles deterioradas por el Sitramss, resulta que el país se está comiendo su propia carne, situación que se debe revertir.

Hay que tragarse el orgullo, reconocer el fracaso e iniciar la reconstrucción intelectual, moral, física y social de El Salvador, el país que marcha a la cola en Centro-América.

El régimen topa la tarjeta en cosas inútiles y empobrecedoras

Es una buena máxima de salud lo de "no autodiagnosticarse ni automedicarse". Cuando la persona piensa que sufre de un mal porque así lo cree y además se receta los remedios, lo probable es que empeore e inclusive que se muera. Y, en este caso, un país que se construyó con el esfuerzo, los sacrificios y la inteligencia de muchos, corre el riesgo de hundirse en una gran pobreza debido a un pésimo diagnóstico y mortales remedios.

Y el médico que nos da la buena receta es el Fondo Monetario que, en forma objetiva pero con cariño, viene a decir cuál es la raíz del problema y lo que se debe hacer.

Lo que dice el Fondo es lo que vienen diciendo entidades como ANEP, la mayoría de gremiales, FUSADES, conocedores de la realidad nacional, profesionales de economía y gente sensata.

Es también el consejo de las buenas mamás a sus hijos: no gastes más de lo que ganes y sólo toma créditos cuando puedas pagarlos.

El régimen no cumple con esa regla básica, pues además de gastar más de lo que ingresa en impuestos, se está endeudando al tope. De allí que otra recomendación del FMI haya sido la reducción de la deuda, que ahora sobrepasa el sesenta por ciento del Producto Interno, a menos de un cincuenta por ciento, lo que de por sí es excesivo si se considera que es deuda para despilfarrar.