Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Diálogo es entendimiento dentro de lo lógico y honesto

Diálogo es lo que faltó a lo largo de los cinco años del régimen de las imposiciones y las insultaderas, lo que ha dejado al país al borde de la insolvencia, con su credibilidad perdida, con odios atizados

"Aplaudimos el llamado del Presidente Sánchez Cerén al diálogo… y exhortamos a todos los actores salvadoreños a que escuchen y atiendan el llamado del Presidente", declaró la Embajadora de Estados Unidos, Mari Carmen Aponte, tras la clausura de la sexta edición del "Programa de Desarrollo de Liderazgo".

Diálogo, hay que recordarlo siempre, no es un quita y daca, un trato de mercaderes, sino un entendimiento entre partes que se ajustan a lo lógico, lo decente y lo posible.

Diálogo, en ese buen sentido, es lo que faltó a lo largo de los cinco años del régimen de las imposiciones y las insultaderas, lo que ha dejado al país al borde de la insolvencia, con su credibilidad perdida, con odios atizados, presa de la corrupción y de los despilfarros.

Habrá verdadero y fecundo diálogo en la medida en que se respete la libertad de expresión –un derecho natural de las personas, de todos los salvadoreños--. Literalmente cien ojos miran más que dos ojos, y cien ojos son los que pueden luego contar sus cien historias distintas, lo que es una ayuda tanto al que gobierna como a otros pobladores.

Cuando todos hablan y cuentan es que aparecen los "whistleblowers", los "del silbato" según la expresión inglesa, que son quienes alertan al resto de la población sobre asuntos que no van bien, de abusos y de fallas, de lo que vale toma nota.

Casi por una especie de fuerza de gravedad los mandatarios, las personas con poder, quedan o están expuestos a ser rodeados con un muro que suele ser casi infranqueable, de favoritos, consejeros, secretarios… gente que en parte se ocupa de que ningún sonido traspase esas barreras, como se vio en las fotos de la visita de Sánchez al hospital Rosales: rodeándole iban los encargados de Salud, o más bien los responsables del desastre de Salud Pública, para evitar que enfermeras, médicos y hasta pacientes hicieran señalamientos.

Y aquí reside el enorme valor de la libertad de expresión: el que haya algunos al menos que informen lo que sucede al otro lado del muro que rodea a los mandatarios, medios que son los mensajeros que sobrevuelen las murallas para presentar a presidentes y a los buenos funcionarios, lo que piensa, padece y aflige a la gente.

El debate y los planteamientos deben ser de dos vías

Nosotros, por nuestra parte, haremos lo que venimos haciendo desde que este Diario nació en 1936: informar con objetividad, señalar, trasladar al país el sentir de sectores y de la población, analizar con rigor, con lógica, con sensatez y decencia.

En un Diario lo que se escribe, queda, y fallas en el desarrollo de un argumento pueden luego rebatirse. De allí el cuidado que siempre se tiene al revisar contenidos y la práctica de rectificar lo que no corresponde a hechos, pues en juego está la credibilidad, que es lo que sustenta el ejercicio profesional de los comunicadores…

Al llamar al diálogo, el Ejecutivo debe reconocer que plantear problemas o señalar asuntos que requieren discusión y análisis para tomar las adecuadas medidas es una vía de dos direcciones, pues la iniciativa tiene que partir de ambas partes. De lo contrario, evadir cuestiones vitales se convierte en una forma de censura, en una mordaza de la opinión pública y de los ciudadanos.