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No se definen los préstamos para poder desviarlos

Préstamos para impulsar el turismo cuando no hay dinero para renovar el aeropuerto internacional, y no lo hay porque tampoco se han podido concretizar planes y trazar calendarios de las obras

Los pretextos para continuar endeudando y saqueando al país son múltiples: lo último son tres préstamos por más de noventa y dos millones para "impulsar el turismo" y "mejorar la prevención del delito", objetivos que no se pueden medir ni hay forma de auditar; ese dinero, casi de inmediato, fluye a las arcas insaciables del régimen, al que no le salen las cuentas...

Impulsar el turismo en un país que ocupa el segundo lugar de violencia en el mundo es de por sí utópico, tanto como gastar muchos millones en prevenirla cuando el Ministerio de Seguridad no tiene planes preparados ni habla sobre sus estrategias ni ha podido siquiera detener el número de asesinatos que ahora ronda en las quince y diez y seis víctimas diarias.

Las verdaderas necesidades que se tienen, desde medicinas para enfermedades crónicas, tratamientos para hemofílicos, el pago de bonos a las escuelas, la reparación de las mismas y muchos etcéteras, incluyendo el abastecimiento de agua a las comunidades, no aparecen en los planteamientos del régimen ni en considerandos, pues de inmediato se detectarían las malversaciones.

Que se hable de "impulsar el turismo" cuando San Salvador y la mayoría de ciudades urge de renovar sus sistemas de abastecimiento de agua y la red de evacuación de aguas servidas, equivale a una burla a la ciudadanía.

Los préstamos se justifican con etéreos, indefinidos propósitos pero mucho de ese dinero se mete en ese agujero sin fondo que es el Sitramss, donde el régimen ha usurpado una vía pública en provecho de un monopolio privado. Y ese monopolio privado ya destruyó partes importantes de los pocos parques de la capital, además de partir a la ciudad en dos, arruinar las calles de acceso, generar monumentales atascos con el consiguiente costo para automovilistas y para el comercio y la economía del país, esto también es burlarse de la gente.

Dinero para fomentar turismo

con un aeropuerto colapsado

Préstamos para impulsar el turismo cuando no hay dinero para renovar el aeropuerto internacional, y no lo hay porque tampoco se han podido concretizar planes y trazar calendarios de las obras. Y no hay planes quizá porque no existen empresas brasileñas, de esas tan amables, que se encarguen del asunto.

El aeropuerto internacional es el más pobre de la región y, en varias ocasiones, ha estado a punto del colapso.

Y si se trata del turismo, allí están esperando el potencial que traerá al país la puesta en marcha del Puerto de La Unión, obra que el país recibió terminada, completa, pero que, de nuevo, no encuentran un consorcio naviero que se haga cargo de él, pero que no gane dinero, pues eso de ganar dinero va en contra de los preceptos comunistas cuando son otros los beneficiados.

Los préstamos para "turismo y prevención de la violencia" son una especie de carnada para la cadena de otros préstamos que siguen, siempre con objetivos generales contra los cuales nadie se opone pero que, al no ser concretizados, se despilfarran o van a parar a los ahorros de funcionarios. Y tan pronto se ahorran, los dineros se invierten en comprar lotes en urbanizaciones edificadas en terrenos públicos.

Destinar préstamos a lo que no se puede fotografiar --como sería la mejora de los servicios de agua--, es causar graves daños a un país, perjuicios perpetrados tanto por quien los solicita como por los prestamistas.