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En cosa de poco tiempo habrá crisis de energía

Blau informó que la práctica de violar contratos firmados, uno con ENEL y otros dos con Kimberly Clark y Hanes, estuvo a punto de provocar la salida del país de estas dos últimas empresas

El Salvador debe poner en orden todo lo relacionado con producción y distribución eléctrica para no verse, a muy corto plazo, cuatro años, enfrentando cortes y carestías, reportó al gobierno de Estados Unidos en 2009, el entonces encargado de negocios estadounidense Robert Blau.

Los cuatro años ya corren, nada se ha hecho para incrementar la producción y la presa de El Chaparral está lejos de comenzar a operar pese a que lleva ya un costo de cien millones de dólares. Lo único que tiene que mostrar es un enorme hoyo que, es evidente, "traga dinero sin saciarse".

No hay apagones hasta hoy porque los altos costos de energía son una forma de racionamiento: los consumidores disminuyen el uso de electricidad como pueden, forzados por los precios. Y esos apagones y los costos derivados los pagan los consumidores de productos y servicios.

Blau informó que la práctica de violar contratos firmados, uno con ENEL y otros dos con Kimberly Clark y Hanes, estuvo a punto de provocar la salida de estas dos últimas empresas, con la pérdida de dos mil trescientos empleos directos y el desprestigio que eso acarrea.

En cuanto a ENEL, el consorcio italiano, que licitó y ganó en competencia abierta y pública, ha suspendido su programa de inversiones, que contemplaba hacer de El Salvador la base de expansión de sus operaciones. Mucho de lo que ENEL había proyectado para nuestro país se hace ahora en Costa Rica y Nicaragua.

El reporte de Blau pone en evidencia lo que muchos ya conocen: las barbaridades que aquí se perpetran tienen un alto costo para el país, ademas de que, a la corta o la larga, todo se sabe. Blau destaca la intransigencia y la poca capacidad de los que han llevado los asuntos eléctricos.

Esto último es grave, pues aunque se paguen favores nombrando a cualquier individuo en puestos públicos clave, por aquello de "no me den pero pónganme, donde hay", los costos los paga el país entero y esos costos serán los apagones, los racionamientos voluntarios y los cortes que tarde o temprano llegarán.

"Después de estos

vendrán los apagones y altos precios"

Una prueba, para nosotros, del manejo absurdo que se viene haciendo de las cosas en Cel es lo que sucedía con las reuniones de Cel y la GEO: las directivas nunca se veían cara a cara, sino que se reunían los abogados de una parte con los abogados de la otra. Por lo general abogados pueden ser conocedores de ciertas cosas, pero de asuntos técnicos casi por definición no suelen serlo y continuar de abogados.

Entre los personajes que manejan lo eléctrico no se conoce gente con larga experiencia en ese campo, con trayectoria de eficientes productores y administradores, o que hayan ganado respeto y renombre por cualificaciones intelectuales y éticas, con algunas salvedades como la del ingeniero Antonio Rodríguez Rivas y, desde luego, don Guillermo Sol Bang.

De Luis XIV, rey de Francia, se recuerda la frase de: "después de mi, el diluvio". Aquí podemos, con cierto grado de seguridad, decir, "después de estos, los apagones". Que por cierto es el creciente problema venezolano, apagones derivados no de la falta de combustible sino por la falta de sentido común y de capacidad.