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Cortan salarios y amenazan a médicos del Hospital Rosales

Es parte de la ética profesional, exponer los actos arbitrarios que dificultan o impiden brindar servicios de Salud eficientes a las personas que no tienen más alternativa que buscar socorro en el Rosales

Por exponer el lamentable estado en que se encuentran los servicios del Hospital Rosales y en general de Salud a nivel nacional, tanto el director del nosocomio como los titulares del Minsal la han emprendido contra los médicos denunciantes, dejándolos sin salario desde hace medio año y, además, montando juicios penales para encarcelarlos.

"Tenemos seis meses de no recibir un centavo de salario; tenemos una amenaza grave que es la denuncia que nos hizo en la Fiscalía el director; si somos condenados, 42 médicos vamos a purgar de 4 a 8 años de cárcel y eso significa la destrucción de nuestras vidas y la de nuestras familias", declaró a EL DIARIO DE HOY el doctor Alcides Gómez, quien preside el sindicato de médicos.

¡Bienvenidos, médicos salvadoreños, a las realidades de los países que van hundiéndose en el comunismo! La menor crítica es castigada sin contemplaciones pues, para tapar el desastre general, se censura, se persigue y se amenaza a los que no navegan con la corriente.

Y esto vale tanto para el ciudadano de a pie como para los mismos compañeros de viaje; lo demuestra la humillación que ha pasado el candidato efemelenista Bukele, que fue forzado a alabar al coordinador de los comunistas.

Era de esperarse que los médicos denunciaran las carencias, el descuido, la falta de equipos en buen funcionamiento. Es parte de la ética profesional, exponer los actos arbitrarios que dificultan o impiden brindar servicios de Salud eficientes a las personas que no tienen más alternativa que buscar socorro en el Rosales; son tan precarias las condiciones dentro del hospital que inclusive un jefe policial se burló de quienes allí acuden.

El doctor Gómez recalcó un hecho: los médicos hacen lo posible por atender bien a los pacientes, pese al ruinoso estado del Hospital. Y lo mismo sucede en todo el sector público: fuera de los incapaces puestos a dedo, los servidores estatales hacen lo que pueden por mantener funcionando el aparato estatal.

La lucha roja de años

para usurpar empleos públicos

Parte del problema, señala el doctor Gómez, es que, "aparentemente, quienes dirigen la administración de Salud de este país no conocían la capacidad, lo difícil y lo postrado que está nuestro sistema de Salud y casi sólo han llegado a hacer gestiones administrativas y burocráticas, sin tocar el fondo de los problemas". Son individuos que no ejercían, politicastros, con el agravante de que, a causa de la cuasi bancarrota que su gestión ha provocado, falta mucho dinero para solucionar bien lo que marcha mal.

El listado de la calamidad es impresionante: daño en la infraestructura, camas que no funcionan, lámparas en mal estado en las salas de cirugía, aires acondicionados ruinosos, equipos de anestesia viejos en quince años, máquinas de lavar ropa arruinadas, elevadores que han colapsado y, encima de ello, la carencia de medicinas que el público padece "en carne propia".

Pero los rojos se las pasan proclamando a los cuatro vientos que la marginación, la pobreza, el abandono, etcétera, mueve sus luchas, aunque bien se sabe que son luchas para acomodarse en los mejores empleos del Estado pese a no tener los conocimientos ni la experiencia para desempeñarlos.

Si el Rosales, el primer centro hospitalario anda tan mal, no cuesta imaginar la situación en que se encuentra el resto de hospitales.