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Con el voto o se salva el país o se hunde en una dictadura

No es campaña sucia que los candidatos de la oposición y en primer lugar el candidato de ARENA a la alcaldía de San Salvador, hablen y denuncien la falta de medicinas en los hospitales, el estado ruinoso de muchas escuelas

En la próxima elección el país puede detener la marcha hacia la dictadura y la pobreza, o hundirse en una crisis sin retorno.

La gente debe conocer los graves peligros y los costos que para su vida y su trabajo tendría un triunfo de los comunistas en las venideras elecciones. Es de vital importancia que los ciudadanos superen el engaño y las falsas promesas que hace el oficialismo y su candidato a la alcaldía de San Salvador.

Y ese papel de denunciar, exponer y alertar sólo puede hacerlo la oposición y ARENA que, por ahora, han optado por "más de lo mismo": ofrecer beneficios que ningún partido puede en realidad cumplir. Campaña insípida y aburrida...

La mayoría de candidatos basa sus campañas en la leyenda de que nadie quiere mensajes "negativos", que lo propio es no confrontar, no acusar, pese a que los rojos propagan el odio de clases y la calumnia.

Pero hablar de errores, señalar el gravísimo costo que tiene para el Gran San Salvador el fracasado Sitramss, apuntar el dedo a la lacra de la corrupción, preguntar cómo es que algunos visiblemente amasaron enormes fortunas, no es "campaña sucia" sino campaña necesaria.

Es vital que se conozcan los suntuosos viajes y modos de vida de funcionarios y que se nombre en puestos públicos parientes sin capacidad para desempeñarlos. Es esencial denunciar los vínculos entre las pandillas criminales y los intereses electorales del comunismo.

El sostenimiento de la enorme burocracia de gente incapaz, los treinta mil empleos públicos creados de la noche a la mañana por Funes, puestos que ocuparon de inmediato activistas y miembros del partido oficial, carga sobre el bolsillo de todos los contribuyentes y de toda la gente vía precios altos y malos servicios.

Los candidatos de la oposición deben abrir los ojos de la gente

No es campaña sucia que los candidatos de la oposición y, en primer lugar, el candidato de ARENA a la alcaldía de San Salvador hablen y denuncien la falta de medicinas en los hospitales, el estado ruinoso de muchas escuelas donde hay niños que se sientan en el suelo, la creciente dificultad para encontrar empleo.

Si la comida está cara, si los transportes andan mal, si falta agua en numerosas zonas del área metropolitana, si hay barrios y pueblos donde no se recibe agua desde hace semanas, el deber de los candidatos de oposición es despertar a los pobladores sobre las causas que han llevado a tal calamidad: el saqueo y robo de presupuestos públicos y la incapacidad de funcionarios.

A ello se suma otro horror: cada día que pasa doce, quince o veinte personas son asesinadas en El Salvador. Hay áreas y comunidades tomadas por los delincuentes; los criminales han pasado de las extorsiones a la matanza de policías y soldados.

Más y más familias se ven forzadas a dejar sus casas por presión de pandilleros, viviendas que compraron con ilusión y esfuerzo, pero que deben seguir pagando aunque los echen los criminales.

La calidad de vida, o falta de ella en una ciudad y un país, se determina por el buen o mal uso de los presupuestos públicos. Y el deterioro que se padece actualmente es causado por los despilfarros del oficialismo.

El papel de los candidatos de oposición es abrir los ojos de la gente para así iniciar el rescate del país.