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Con cada año se presentan nuevas oportunidades

Más y más sucede que los empleos que se pierden no se reemplazan, con excepción hecha de los puestos burocráticos en los que se nombra a miembros del partido oficial carentes de experiencia

Debemos repetirlo las veces que sea necesario: año nuevo, vida nueva, frescas oportunidades, la posibilidad de abandonar malos hábitos, de mejorar nuestra calidad de vida.

Los hispanoamericanos somos el blanco de los dardos de otros: que dejamos para mañana lo que puede hacerse hoy, que no nos gusta ensayar nuevas maneras de hacer las cosas, que somos demasiado complacientes y además con facilidad nos engañan, lo que vale especialmente en el campo de la política.

Pero nada se pierde con hacer el intento…

Lo más importante en 2013 será defender el empleo de cada uno y de todos, los puestos de trabajo y la estabilidad del sector productivo, amenazado por la mentalidad totalitaria del régimen, por los saqueos fiscales, por las promesas de demagogos que nunca han desempeñado cargos de importancia, pagado planillas de sus bolsillos, fabricado un mueble o una camisa, cosechado una fanega de maíz o ayudado a nadie con su dinero o su esfuerzo.

Más y más sucede que los empleos que se pierden no se reemplazan, con excepción hecha de los puestos burocráticos en los que se nombra a miembros del partido oficial carentes de experiencia. Echar de sus puestos a personas con años de experiencia por el solo pecado de no ser parte del movimiento comunista es la costumbre diaria, como se ejemplificó con la salida forzada del Dr. Fortín Magaña de Medicina Legal, aparentemente para colocar en esa plaza a la esposa de un jerarca del régimen.

Lo que deben los salvadoreños tener claro es que los rojos, aquí como en todas partes, van por lo ajeno: ahora son los empleos de gobierno, ya se embolsaron parte de los ahorros que la gente había formado para su retiro, pretenden caerle encima a parte de las remesas vía un impuesto, no disimulan su intención de hacerse de los depósitos bancarios en una u otra forma, y se las pasan fraguando maneras para meter mano en los bolsillos de la gente.

Cuando dependes de los gobiernos, pierdes control de tu vida

Hay que escarmentar en pellejo ajeno. Donde llegan los rojos y no disimulan la intención, se roban los bienes de la gente, sus casas, sus vehículos, lo que siembran y producen, lo que hayan ahorrado. Es lo que el candidato del partido oficial piensa cuando propone "un sistema económico en el que se promueva la igualdad a través de la redistribución social y territorial de los beneficios del desarrollo. La idea es que no debe haber más exclusión…".

Como en Nicaragua, "la caridad comienza en casa", en la casa roja, repartiéndose lo mejor que hay; Ortega vive en la residencia de su vicepresidente, la que no le costó un centavo porque la obtuvo vía la infame "piñata", el robo de bienes perpetrado por los sandinistas.

Si no quieres que en tres años la vivienda que te costó adquirir y la que vienes pagando con esfuerzo termine en poder de militantes del partido oficial, debes organizarte para defender tu derecho a la propiedad, inclusive la propiedad de tu mobiliario y de tus enseres domésticos.

La propiedad, la tengas o no la tengas, es la garantía de tus libertades; cuando la gente depende de un gobierno para todo, desde el trabajo hasta los alimentos, deja de ser independiente, de ser libre, de poder dar forma a su vida.