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Compran terrenos "al contado" sin decir de dónde salió el dinero

Lo más sobresaliente de esa compra es que Reyes y su socio hayan comprado un terreno por ese enorme precio, cuando no cuentan con un patrimonio visible que les permita tener congelada una suma así hasta que pueda desarrollarse o revenderse

De acuerdo con las declaraciones del gerente general del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada, coronel René Díaz, a una compañía del presidente de la Asamblea y de un asesor suyo se les vendieron varios terrenos en Nuevo Cuscatlán por valor de casi cuatrocientos cincuenta mil dólares, suma que entregaron al contado.

El dinero no fue una transferencia bancaria, sino "al contado".

La venta, de acuerdo con el general retirado Vargas, no es transparente pues se hizo sin hacer una debida valoración de los lotes. Y lo que se deja entrever es que el IPSFA está vendiendo terrenos en igual forma, lo que afecta la solvencia de un ente creado con los aportes de varias generaciones de militares salvadoreños para su retiro.

Pero lo más sobresaliente de esa compra es que Reyes y su socio hayan comprado un terreno por esa enorme suma, cuando no cuentan con un patrimonio visible que les permita tener congelada una cantidad así hasta que pueda desarrollarse o revenderse, lo improbable con la congelación de compras de terrenos.

Si alguien en nuestro país aparece pagando doscientos o trescientos mil dólares al contado para adquirir un auto de lujo o una casa, lo que manda la ley es reportarlo a la Fiscalía o la Policía, pues esas compras pueden ser indicios de grandes operaciones de lavado, se trate de dineros mal habidos, de tráfico de estupefacientes, de corrupción o impropio manejo de presupuestos.

Un guatemalteco fue detenido hace unos días en el aeropuerto con cuarenta y seis mil dólares…

¿De dónde es que Reyes está manejando cantidades tan grandes en un país que en estos momentos sufre una crisis en su economía?

Como dijo el arzobispo, monseñor Escobar Alas, el presidente de la Asamblea debe aclarar cómo pudo adquirir terrenos públicos a precios rebajados y, por lógica, de dónde salió el dinero para comprarlos. Lo que gana este señor, incluidos sus "gastos de representación", es del dominio público, pues está consignado en el Presupuesto General de la Nación.

Hay algo muy podrido en Nuevo Cuscatlán

El caso tocó nervios muy sensibles. En declaraciones en televisión, Reyes se refirió en forma prepotente al periodista de La Prensa Gráfica, llegando a insultarlo diciéndole que "ganaba un salario miserable", obviamente pensando en los altos sueldos que devengan los parásitos políticos.

Y para alguien que salió de los montes, que —repetimos— no tiene patrimonio conocido, que nunca trabajó en el mundo real y que de pronto aparece con unos negocios, derrocha en viajes, se mueve en costosísimos vehículos y viste elegantísimamente, o le cayó el dinero del cielo o "hay algo podrido en Dinamarca" como dijo Hamlet.

Es claro que la cadena de misterios no se detiene allí, pues involucra a los funcionarios que valuaron propiedades públicas, que no montaron licitaciones para adjudicar esos terrenos al mejor postor y que deben explicar cómo se absorbe la pérdida de recursos.

Es clarísimo que el partido oficial y quienes lo capitanean han tomado la hacienda pública como su feudo, su particular botín. Y mientras faltan medicinas para niños en el Bloom, sobra dinero para que Reyes viaje a Marruecos y París.

Esa "hacienda pública" es la suma de lo que los contribuyentes pagan, y lo que tendrán que pagar cuando llegue el momento de saldar los préstamos que están adquiriendo para los derroches de estos personajes.