Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Cómo con bajos impuestos se aumenta la recaudación

Al contrario de lo que está sucediendo en El Salvador, en Taiwán el impuesto sobre la renta es del 17 por ciento, y el IVA, del cinco por ciento, tasas muy similares a las de Rusia

La Undécima Feria Industrial y Expo Taiwán se inauguró el jueves, en San Salvador, en ella se expusieron los avances en muchos campos y se instó a los jóvenes a ser innovadores y a educarse, lo que es un reto dadas las limitadas posibilidades que a ese respecto ofrece el país.

En su discurso, el presidente de la ASI, Javier Simán, señaló que los altos impuestos --lo que para muchos es un saqueo “al tope” de la economía--, limitan el crecimiento, reducen grandemente la inversión y restan recursos para innovar.

Al contrario de lo que está sucediendo en El Salvador, en Taiwán el impuesto sobre  la renta es del 17 por ciento, y el IVA, del cinco por ciento, tasas muy similares a las de Rusia, que ha adoptado un impuesto único al capital del 17 por ciento, lo que libera recursos para crecer y, además, genera más ingresos al fisco.

En El Salvador se va a contrapelo y cada día que pasa el régimen sale con una nueva ocurrencia, entre las últimas, de acuerdo con lo expuesto por Simán, “un impuesto del 10% a las telecomunicaciones, una contribución especial para el pago de pensiones y gravar al patrimonio con nuevos tributos”, a lo que se suma el proyectado robo de los ahorros de los trabajadores con el llamado “plan Cáceres”.

Que el régimen entienda cómo menores impuestos generan más ingreso es sumamente difícil, debido a que los comunistas no logran comprender cómo hay consecuencias secundarias, terciarias y así sucesivamente de cualquier hecho, por una parte, mientras por la otra su resentimiento social les empuja a dañar en lo posible a “los burgueses”.

Y buscan perjudicarlos aunque al hacerlo se lleven de encuentro a un país y a la totalidad de sus pobladores, como está sucediendo en Venezuela y es la tragedia de Cuba, pueblo que tiene casi sesenta años de sufrir extrema pobreza, peor que la de Haití.

La actitud recuerda lo de “no me importa que me saquen un ojo si a mi vecino le sacan los dos...”.
 

Siguen hipnotizados
con desastres sociales 
 

Simán destacó los esfuerzos que hace Taiwan para educar a sus niños, jóvenes y adultos, a lo que se debe agregar un hecho: al lado de la educación oficial, “formal” por así decirlo, hay una educación que se imparte en el trabajo, que se vale de entrenamientos, capacitaciones, cursos y las exigencias de jefes con subalternos y de empleados con otros empleados, que es lo que convierte a neófitos en profesionales. Esto lo vivimos en la Redacción de este Diario, donde terminan de formarse periodistas egresados, como en los talleres que enseñan a un joven a ser tornero o mecánico.

Esto es el valor inapreciable del aprendizaje, una forma de enseñanza muy perseguida en nuestro país por las autoridades laborales que no entienden mayor cosa de esto, pero que, en el Primer Mundo, tiene su importante espacio.

Las ferias, exposiciones, muestras y similares son ventanas al gran mundo y al futuro, por lo que colegios, academias, padres, personas interesadas en la formación de jóvenes deben ocuparse de que sus  hijos, alumnos y estudiantes en general, visiten estas ferias, pregunten lo que puedan, comenten y traten de sacar provechosas lecciones de lo que ven.
Pero aquí el régimen sigue hipnotizado con  Cuba y Venezuela...