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Cierra El Mundo Feliz en un mundo más infeliz

Ser niño en El Salvador está convirtiéndose en un reto para sobrevivir, sin que haya mayores rutas de escape. Hay gran deserción escolar porque al invadir más territorio las pandillas, muchos niños no logran matricularse en las escuelas de los si

Doña Arely Mate anunció que, después de cincuenta años de operación, El Mundo Feliz cierra, para tristeza de familias, niños y todos los que alguna vez disfrutaron sus juegos, su alegría y el que “estuviera allí”.

Cierra a causa de la crisis económica y de los altos precios de la energía y del agua. Cierra, lo deducimos, debido a la indiferencia del régimen ante los problemas que más y más agobian a los negocios de toda naturaleza, como por el saqueo fiscal.

Muchos niños van a guardar, por el resto de sus vidas, los recuerdos de las emociones muy especiales vividas en El Mundo Feliz, de los “carros locos”, el “barquito” o el “hockey de mesa”.

  Y entre esos niños y adolescentes se cuentan los hijos e hijas del personal del Grupo Editorial Altamirano, que por siete años disfrutaron en El Mundo Feliz, a principios de diciembre, la fiesta infantil que se ofrece desde hace décadas.

   Sucede en ocasiones que una joven señora o un profesional se acerquen a un directivo de esta empresa y haga memoria de esa fiesta y de la ilusión que tenían cuando niños, a lo largo del año, esperando el festejo, donde a la par de los juegos se comen golosinas, se oye música, hay animadores y payasos y se reparten juguetes. Los niños asocian su fiesta infantil con la Navidad.

  El Mundo Feliz fue una parte importante de las opciones abiertas a las familias, los niños y los adolescentes para divertirse, desplegar su imaginación, reírse mucho. Pero esas opciones han ido desvaneciéndose; el donativo de Saburo Hirao para un gran parque infantil fue desviado para otras finalidades; el Campo de Marte, destrozado y ahora crecientemente reducido en su tamaño además de ser peligroso; Dios nos guarde de las ocurrencias que puede tener el Régimen con el parque a un costado de la Roosevelt frente al hospital Rosales...

El gran reto para los niños es sobrevivir y educarse

Los parques han ido cayendo en abandono, son peligrosos o caen en poder de las pandillas, que merodean y matan en las canchas de las barriadas.

El Zoológico, que es un gran apoyo para la educación de los niños y un paseo familiar, está más y más descuidado, a los animales no los alimentan como es debido y mueren por enfermedades.

Y para colmo, el negocio de los rojos, el Sitramss pretende usurpar una porción del pequeño jardín alrededor del Salvador del Mundo, para instalar una terminal, como descuajaron el jardín infantil para lo mismo.

Ese espacio verde no es “un lote vacío” para uso del Sitramss, sino uno de los pocos espacios verdes en San Salvador. Los fines de semana mucha gente llega allí... pero con el Sitramss, que está destrozando San Salvador, eso puede desaparecer de golpe.

  El abuso llegó al extremo que quisieron montar unidades de “Ciudad Mujer” en las áreas verdes de varias colonias, como se robaron las instalaciones de la Ciudad de los Niños de Santa Ana para luego presentarlo como “obra realizada”.

Ser niño en El Salvador está convirtiéndose en un reto para sobrevivir, sin que haya mayores rutas de escape. En estos momento hay gran deserción escolar porque al invadir más y más territorio las pandillas, muchos niños no logran matricularse en las escuelas de los sitios donde se mueven.

Gracias infinitas, doña Arely, por El Mundo Feliz.