Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

El Cato Institute advierte de amenaza de una dictadura

El "remedio" son más promesas, una propaganda millonaria que pinta cuadros sobre el país que no coinciden con la realidad, la burla de enviar médicos a África cuando aquí se sufre de una epidemia de chikunguña…

La Sala de lo Constitucional ha iniciado un juicio sobre el último paquetazo impositivo, aprobado sin discusión, pasando por encima de normas legislativas, grave atropello a la economía y a la democracia y que anticipa lo que puede sobrevenir al país si, vía fraudes electorales y compra de diputados, se entroniza una dictadura roja.

Esa posibilidad, el estrangulamiento de la democracia, la advirtió el analista Juan Carlos Hidalgo, del Cato Institute, uno de los más prestigiosos tanques de pensamiento del mundo, que señala cómo pieza por pieza, de abuso en abuso, los comunistas han venido socavando la institucionalidad democrática, excluyendo a sectores, atacando a grupos y personas, persiguiendo a quienes se les oponen.

Lo primero que han ido desmantelando son los pesos y contrapesos institucionales, un factor decisivo en proteger principios democráticos esenciales, tutelar los derechos de las minorías y garantizar a la población que no quedarán a merced de abusos y truculencias, tanto de parte de funcionarios como de sus oscuras alianzas.

El paquetazo, contra lo que previeron los rojos, no recaudará ingresos de importancia, pero por los efectos de cascada incide en los precios de todo, reduce el poder adquisitivo de familias y sectores, complica en gran medida las operaciones bancarias y está obligando a que muchos negocios y transacciones vuelvan a la informalidad.

Mucha gente, muchos comerciantes van a manejar al contado sus operaciones, para evitar costos, espionaje sobre sus patrimonios, consecuencias que, por hoy, son imprevistas.

Los perjuicios a una economía son graves cuando más y más personas buscan la manera de cuidar sus ingresos y sus patrimonios de la creciente expoliación fiscal mediante prácticas que han sobrepasado lo que la sensatez y la buena práctica económica aconsejan.

No acaban de pasar un paquetazo cuando ya hablan de otro

Es grave que la desesperación por el dinero ajeno, por gastar lo que no es suyo, se convierta en el principal objetivo de la política hacendaria y la política de un régimen. Y esto se revela en el hecho de que, apenas han aprobado con mañas un paquetazo, ya están hablando de otro, como un día la legislatura, o la aplanadora legislativa aprueba un préstamo cuando ya se habla de nuevos compromisos, como el presentado un día después de anunciarse la aprobación de Fomilenio II.

Pero paralelamente a las depredaciones fiscales, en vez de mejorar los servicios públicos y corregir las graves carencias en todos los ámbitos económicos y asistenciales, lo contrario tiene lugar: la atención hospitalaria va de mal en peor, el régimen le debe sustanciales sumas a sus proveedores, no han sido capaces de atender las necesidades de escuelas e institutos, el Sitramss está destrozando las vías públicas, el desempleo va en crecimiento, la inversión es muy escasa.

El "remedio" son más promesas, una propaganda millonaria que pinta cuadros sobre el país que no coinciden con la realidad, la burla de pretender enviar médicos a África cuando aquí se sufre de una epidemia de chikunguña, el aumento de extorsiones y asesinatos…

Encima de ello persisten las maniobras para callar a los medios independientes y atentar contra la libertad de expresión, que ha sido fundamental para defender la democracia.

La advertencia del Cato es alarmante pero muy oportuna.