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Tras funeral de afroamericano

Violencia en Baltimore

Declaran toque de queda desde hoy a las 10 de la noche

Los manifestantes incendiaron ayer una farmacia, un auto particular y una patrulla policial. foto edh / AP

Los manifestantes incendiaron ayer una farmacia, un auto particular y una patrulla policial. foto edh / AP

Los manifestantes incendiaron ayer una farmacia, un auto particular y una patrulla policial. foto edh / AP

Washington. La ciudad estadounidense de Baltimore se convirtió ayer en escenario de violentas protestas tras el funeral de un joven afroestadounidense, quien murió en circunstancias que las autoridades aún siguen sin poder determinar.

Freddie Gray, de 25 años, murió el 19 de abril después de un enfrentamiento con la policía en el cual sufrió graves lesiones en la espina dorsal, seccionada a la altura de las cervicales, según abogados de la familia.

Entonces, Grey solicitó asistencia médica que nunca le fue otorgada durante su traslado al cuartel policial, y una semana después murió.

El deceso desató protestas en Baltimore y otras ciudades, y en algunos casos estas se tornaron violentas, como ocurrió ayer, al terminar la ceremonia de inhumación de Gray.

Al cierre de esta nota, las trifulcas callejeras dejaban un saldo de siete policías heridos y un número indeterminado de detenidos como consecuencia de las acciones represivas efectuadas por los uniformados, según un reporte de la cadena CBS News.

Imágenes filmadas por las cadenas de televisión locales desde helicópteros mostraron una multitud lanzando conos de seguridad, botellas de refrescos y botes de basura contra policías, antes de romper escaparates de tiendas y saquearlos.

Según las autoridades, miembros de tres pandillas que operan en la ciudad se unieron para disparar contra la policía.

"Son unos criminales. Atacaron a la policía sin provocación. No les importa la seguridad de la gente que vive en esa comunidad. Los agentes trabajan duro para restaurar el orden", dijo el capitán de la policía de Baltimore, Eric Kowalczyk.

La alcaldesa Stephanie Rawlings-Blake dijo que impondrá un toque de queda a partir de hoy de 10 de la noche a 5 de la mañana.

La edil, que ha vivido toda su vida en Baltimore, dijo que demasiadas personas han dedicado generaciones a construir la ciudad para que sea destruida por unos "truhanes".

El gobernador de Maryland Larry Hogan declaró ayer estado de excepción y activó a la Guardia Nacional para que ayude a controlar los disturbios en Baltimore.

Cientos de personas exigieron que se esclarezcan las circunstancias de la muerte del joven y que cese la violencia continua de los cuerpos policiales contra la población afroestadounidense.

Las autoridades iniciaron varias investigaciones para determinar las circunstancias en que se produjeron las heridas de Gray, entre ellas una pesquisa por parte del Departamento de Justicia.

Desde el deceso de Michael Brown, un adolescente desarmado que fue baleado fatalmente durante un encuentro con un oficial de policía en Ferguson, Missouri, en agosto, los departamentos de todo el país exigen a los oficiales registrar sus interacciones con el público para hacerlos responsables de su comportamiento, así como para protegerlos contra las acusaciones falsas.

Varias de los últimas muertes fueron captados por las cámaras de vigilancia o por los testigos con teléfonos móviles, entre ellos la muerte de Walter L. Scott, baleado varias veces por la espalda por un policía en North Charleston, Carolina del Sur, este mes.

Ayer, el centro de Baltimore, el sitio turístico de Inner Harbor y los estadios de béisbol y fútbol americano de la ciudad cerraron por precauciones de seguridad.

—AGENCIAS.

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