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Vicepresidente de Argentina irá a juicio por caso de corrupción

Interpol pide la captura del supuesto testaferro del vicepresidente de Argentina

El vicepresidente Amado Boudou junto a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. foto edh / archivo

El vicepresidente Amado Boudou junto a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. foto edh / archivo

El vicepresidente Amado Boudou junto a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. foto edh / archivo

BUENOS AIRES. Luego que una cámara penal de Argentina confirmara que el vicepresidente del país, Amado Boudou, enfrentará juicio por un caso de corrupción, también Interpol ordenó, a petición de la Justicia uruguaya, la captura de Alejandro Vandenbroele, supuesto testaferro de Boudou, en la presunta compra ilegal de una imprenta de papel moneda en 2010, informaron ayer fuentes policiales.

La Justicia uruguaya pidió su detención después de que Vandenbroele faltara dos veces a las citaciones indagatorias en las que debía explicar el origen de 620,000 dólares que la sociedad Dusbel, S.A. transfirió en bonos y desde Montevideo a una cuenta asociada a The Old Fund, en Argentina.

Tras recibir la circular roja dictada por Interpol, la Policía Federal de Argentina comenzó su búsqueda en el país.

Mientras en Buenos Aires se hacía pública la orden de detención en su contra, Vandenbroele se encontraba en la provincia de Mendoza (oeste, a unos 1,000 kilómetros de Buenos Aires), según publicó el sitio web MDZ Online.

El empresario es sospechoso de ser el testaferro de Boudou, quien se encuentra procesado por presuntas negociaciones incompatibles con su cargo y por cohecho pasivo en el caso de la compra irregular de la empresa Ciccone Calcográfica, a través de The Old Fund.

Boudou está acusado de haber acordado con los dueños de la imprenta Ciccone Calcográfica la cesión del 70 por ciento de la compañía "a cambio de la realización de los actos necesarios para que la firma pudiera volver a operar y contratar con la Administración pública".

En julio de 2010, un juzgado del fuero comercial declaró la quiebra de Ciccone a petición del Fisco argentino por deudas impositivas.

La Justicia levantó la quiebra tres meses después, a solicitud de la propia empresa, tras haber negociado un plan de pagos con el Fisco, y la firma quedó en manos de The Old Fund, cuyo responsable era Vandenbroele.

A un paso de juicio oral

El jueves, la Cámara Federal confirmó el procesamiento de Boudou por "cohecho pasivo y negociaciones incompatibles" con su cargo en el caso de la imprenta de papel moneda.

Una sala de la Cámara Federal ratificó los cargos contra Boudou como partícipe de una maniobra para adueñarse de la única empresa dedicada a la impresión de billetes y dejó el camino despejado para que sea sometido a juicio.

El fallo contra Boudou complica aún más al gobierno de Cristina Fernández, quien hace menos de una semana fue imputada por supuesto encubrimiento de los sospechosos iraníes de un atentado terrorista contra un centro judío en 1994. Esta denuncia fue impulsada por el fiscal federal Alberto Nisman pocos días antes de aparecer muerto en su apartamento en misteriosas circunstancias.

La mandataria, que también enfrenta otra causa por irregularidades en empresas de su propiedad, ha negado los cargos y sostiene que su gobierno es blanco de un intento de golpe de Estado por parte del Poder Judicial y de corporaciones mediáticas.

Tras la resolución judicial, el vicepresidente argentino quedó a un paso del juicio oral por sobornos y negociaciones incompatibles con la función pública, pero dicho juicio podría postergarse hasta después de las elecciones para suceder a la presidenta Cristina Fernández, dijo ayer el fiscal del caso.

"Estamos ante un plazo incierto para la fecha del juicio oral", dijo a periodistas el fiscal federal Jorge Di Lello, a cargo del caso contra el vicepresidente. "Yo calculo que va a ir a juicio después de las elecciones" presidenciales del 23 de octubre, añadió.

La defensa de Boudou y de los otros acusados en el caso podría presentar un último recurso de apelación ante la Cámara de Casación Penal, la que podría ratificar lo actuado o invalidarlo.

"Lo mejor es llegar a una decisión definitiva, tanto para el vicepresidente como para la sociedad. Para probar si es inocente o para cumplir una condena", reflexionó Di Lello.

De ser hallado culpable Boudou, el primer vicepresidente en la historia del país en ser procesado durante el ejercicio de la función pública, podría recibir una condena de entre uno y seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos. Boudou aún no se pronunciado sobre el fallo. —AGENCIAS

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