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Venezuela se asoma a la quiebra, dice El País

La Inflación acumulada de 2014 se ubicó en 39 %

Además de alimentos y otros productos básicos como medicamentos, en el mercado faltan artículos para higiene personal. foto edh / noticias24venezuela.net/

Además de alimentos y otros productos básicos como medicamentos, en el mercado faltan artículos para higiene personal. foto edh / noticias24venezuela.net/

Además de alimentos y otros productos básicos como medicamentos, en el mercado faltan artículos para higiene personal. foto edh / noticias24venezuela.net/

CARACAS. "Vamos a pagar la deuda que se vence en las próximas semanas, tenemos la fortaleza y la capacidad para seguir cumpliendo plenamente con nuestros compromisos internacionales este año", dijo el gobernante venezolano, Nicolás Maduro, durante una reunión con su equipo económico la semana pasada en Caracas.

Sin embargo, aunque el anuncio arrancó aplausos, hay dudas razonables acerca de si Venezuela tiene recursos para pagar.

Según el diario español El País, el próximo octubre vencen bonos de la deuda de la República y de la petrolera estatal Pdvsa por casi $6,000 millones. Desde que asumió el poder, en febrero de 1999, la Revolución Bolivariana ha desembolsado con puntualidad los pagos de deuda soberana.

Sin embargo, en la coyuntura actual en la que las cuentas del Estado no cuadran, por primera vez hay dudas razonables acerca de si Venezuela —el país con las mayores reservas de crudo del planeta, con exportaciones petroleras por $100,000 millones en promedio anual— dispone de los recursos para pagar.

José Guerra, un reconocido economista que fue Jefe de Investigaciones del Banco Central de Venezuela (BCV) durante muchos años, dice: "Yo creo que ahora no los tiene, pero también creo que sí va a pagar. Por eso es el apuro por vender Citgo".

Guerra hace referencia a la filial en EE. UU. de Pdvsa, Citgo, un gigante con tres refinerías y 6 mil gasolineras que, según agencias internacionales, ha sido puesta en el mercado en busca de un mejor postor. "Están dispuestos a cualquier sacrificio para cumplir".

El anuncio presidencial de siete días atrás no disipó las dudas. De hecho, los mercados financieros castigaron desde entonces los bonos venezolanos, que en el parqué de Nueva York experimentaron la mayor caída en un año, con una ligera recuperación el martes. Los inversionistas no están seguros de que Venezuela vaya a pagar.

Los 16 meses de Gobierno de Maduro han representado una pérdida de 10 % para los tenedores de papeles venezolanos.

Dos economistas venezolanos de la Universidad de Harvard, Ricardo Hausmann —que fue ministro durante el Gobierno del socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, entre 1989 y 1992— y Miguel Ángel Santos, se atrevieron a mencionar lo innombrable, dice el rotativo.

En una columna distribuida el viernes por un servicio sindicado de opinión, bajo el título "¿Debería Venezuela dejar de pagar?", los expertos no sólo dieron sustento a las sospechas sobre la capacidad de pago del país, sino que, además, imprimieron un cariz ético al dilema que afronta el régimen chavista.

"El hecho de que esta Administración haya escogido fallarle a 30 millones de venezolanos, en vez de a Wall Street, no es una señal de su rectitud moral, sino de su bancarrota moral", escribieron.

En efecto, Venezuela vive una aguda situación de escasez de bienes de consumo. El Gobierno mantiene una deuda de $4,000 millones con las aerolíneas internacionales, un diferendo que amenaza con dejar aislado por vía aérea al país.

Desembolsos incumplidos de divisas por $150 millones impiden la importación de papel prensa y obligan a los periódicos a cerrar o reducir sus ediciones.

Pendientes millonarios con las industrias de los medicamentos, de autopartes y de alimentos, entre muchas otras, provocaron la desaparición de los productos en los mercados.

Ante este default selectivo en el comercio exterior, que afecta al venezolano de a pie, se preguntan Hausmann y Santos: "¿Por qué priorizar los pagos de papeles?".

"Si Venezuela incurre en impagos la situación sería peor que Argentina, porque Argentina tiene capacidad para abastecerse de alimentos, pero Venezuela no", dice Guerra.

Lo razonable sería negociar una reestructuración de la deuda, una opción a la que el régimen de Maduro se niega, para evitar tratos con los demonizados organismos multilaterales y protegerse de los altos intereses que los mercados impondrían a la nueva deuda.

Las tribulaciones económicas siguieron el martes cuando el Banco Central de Venezuela (BCV) reveló la inflación de los tres meses con retraso (junio 4.4 %, julio 4.1 % y agosto 3.9 %), la inflación acumulada de 2014 se ubicó en 39 %, y destacó que la inflación anualizada se situó en 63.4 %. En este nuevo informe tampoco se reflejan las cifras de escasez. —AGENCIAS.

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