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Una larga despedida para un ser inolvidable

Miles despiden a su líder en Sudáfrica

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Por segundo día los dolientes hicieron fila ayer durante horas para ver el cuerpo de Nelson Mandela en Pretoria, la capital sudafricana.

El féretro del líder en la lucha contra el "apartheid" fue colocado en el anfiteatro del complejo de Edificios de la Unión, la sede del gobierno donde en 1994 Mandela tomó posesión como el primer presidente negro y democráticamente electo del país.

Algunos dolientes sollozaban mientras pasaban junto al ataúd y tuvieron que recibir ayuda de los agentes de seguridad. Otros simplemente aceptaron la pérdida de su reverenciado líder.

"Ahora que he visto su rostro, creo que ya estoy bien", dijo Freda Mamemena. "Veo que el viejo al fin está descansando. Está en paz".

Otra asistente al funeral, Siya Mionzi, se sintió afligida al ver el cuerpo, ya que estaba acostumbrada a las viejas fotografías del líder, fuerte y sonriente. Mandela murió en su casa de Johannesburgo el 5 de diciembre los 95 años.

"Estaba sin vida y no era el Madiba que todos conocíamos", dijo Mionzi refiriéndose a Mandela.

Miles de personas hicieron fila en las áreas designadas para tomar los autobuses que se dirigían al sitio de las honras fúnebres, pero muchos no pudieron verlo. La tarde de ayer el gobierno anunció que los lotes donde se abordaban los autobuses se cerraron porque estaban llenos a su máxima capacidad. Entre 12,000 y 14,000 personas acudieron a despedirse de Mandela en el primer día en que se pudo ver el cuerpo.

El servicio fúnebre oficial se celebró el martes en el estadio FNB, en el barrio de Soweto, en Johannesburgo. A él acudieron un gran número de jefes de Estado y ex gobernantes.

Hoy será el último día en que el cuerpo esté expuesto. Mandela será sepultado este domingo en el pueblo de Qunu en la provincia del Cabo Este, donde pasó su niñez.

El último suspiro

Winnie Mandela dijo ayer que se siente "muy bendecida" por haber estado con su ex esposo en el momento en el que murió. Dijo haber estado sentada junto a su lecho de muerte hasta que él dio su último suspiro.

"Uno nunca se prepara para la muerte", dijo Winnie Mandela en declaraciones al canal de noticias de Gran Bretaña ITV News. Al describir el dolor de perder a Nelson Mandela, respondió que sintió "pesadez".

"Me acerqué a él y me di cuenta de que estaba respirando muy lentamente. Le estaba sosteniendo, tratando de sentir su temperatura, y se sentía frío. Entonces dio su último aliento y simplemente descansé. Se había ido", dijo en la entrevista. Añadió que el momento más difícil de la semana pasada fue cuando los militares llegaron para llevarse el cuerpo de Mandela y entonces se dio cuenta "que se iba de la casa para siempre". —AGENCIAS.

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