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Tensión por protesta contra Rafael Correa

Sindicalistas se han sumado al descontento en las calles

Manifestantes se enfrentaron con la policía durante una protesta contra el gobierno de Correa cerca al palacio de Carondelet, sede de la Presidencia. foto edh /EFE

Manifestantes se enfrentaron con la policía durante una protesta contra el gobierno de Correa cerca al palacio de Carondelet, sede de la Presidencia. foto edh /EFE

Manifestantes se enfrentaron con la policía durante una protesta contra el gobierno de Correa cerca al palacio de Carondelet, sede de la Presidencia. foto edh /EFE

QUITO. Las protestas contra el presidente de Ecuador, Rafael Correa, tienen bajo un ambiente de tensión al país en vísperas de la llegada del Papa Francisco.

Las nutridas manifestaciones y concentraciones de confrontación y réplicas no han cesado.

El Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, se sumó al descontento y realizó una nutrida marcha por varias calles del centro de la capital, que contó con el apoyo de organizaciones estudiantiles y sociales.

Los sindicatos, además de exigir mejoras salariales y la derogación de la normativa laboral a la que consideran "antiobrera y antipopular", criticaron la supuesta "criminalización de la protesta" por parte del Gobierno del presidente Rafael Correa.

Banderas rojas dominaron en gran parte del trayecto, así como pancartas con reivindicaciones de todo tipo, al ritmo de la principal consigna de la marcha: "Fuera, Correa. Fuera".

"Ya basta de prepotencia, basta de tanta corrupción", gritaron manifestantes durante la movilización, que pasó por varias bocacalles custodiadas por fuertes bloqueos policiales que impedían el paso hacia la plaza de la Independencia, donde se encuentra el Palacio de Gobierno.

La manifestación sindical también fue apoyada por la Federación Médica Ecuatoriana, que por su parte criticó la creación de una entidad estatal de control del servicio sanitario a nivel nacional y reformas al código penal, que sanciona la mala práctica profesional.

Otra marcha opositora fue convocada por el legislador Andrés Páez, que al igual que las otras la petición es la misma: "Fuera, Correa. Fuera".

Los seguidores de Páez exigieron la retirada de reformas que permitirían subir los impuestos a las herencias y a la plusvalía inmobiliaria, medidas que, según el Gobierno, no afectarán a los pobres ni a la clase media, sino solo a las familias más ricas del país.

Al calor del descontento, varios grupos de personas intentaron romper el cerco policial para acceder a la plaza de la Independencia, pero los agentes lo impidieron, incluso con el uso de la caballería que dispersó a los manifestantes.

Se registraron fallidos intentos de los manifestantes por superar las vallas de seguridad, reforzada con policías equipados con escudos antimotines.

La Policía denunció que varios agentes resultaron con heridas por los forcejeos registrados.

El oficialismo, por su parte, congregó a miles de sus simpatizantes en la Plaza de la Independencia con la consigna de "Defender la democracia" y de permanecer en vigilia permanente frente a los supuestos intentos desestabilizadores de la oposición.

El discurso del gobierno de Correa es que se trata de un plan de la oposición para "desestabilizar" al Ejecutivo y ha criticado que se hayan recrudecido las protestas en la víspera de la llegada del Papa.

Varios gobiernos de izquierda han expresado su apoyo a Correa, entre ellos el partido oficial de El Salvador y de Nicaragua. —AGENCIAS

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