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Socialismo francés enfrenta divisiones internas

"El viejo software socialista ha dejado de atraer", sentencia un alto funcionario de Francia.

Presidente de Francia, Francois Hollande, ayer junto al Primer Ministro Manuel Valls.

Presidente de Francia, Francois Hollande, ayer junto al Primer Ministro Manuel Valls.

Presidente de Francia, Francois Hollande, ayer junto al Primer Ministro Manuel Valls.

PARÍS. El presidente de Francia, François Hollande, considerado como el mandatario más impopular de su país, ha provocado la división del socialismo francés, publicó ayer el diario español ABC.

"Ha conseguido dividir y enfrentar a todas las familias del Partido Socialista (PS) galo, que se rompe en una fratricida guerra entre barones", dice el medio.

Un funcionario cercano a Hollande, Jean-Marie Le Guen, secretario de Estado para las relaciones con el Parlamento, resume el estado de división del PS al sentenciar que: "El viejo software socialista ha dejado de atraer", dice la publicación.

Añade que Le Guen llega a tal conclusión, luego de reflexionar que la izquierda es incapaz de solucionar las demandas sociales.

"La verdad es que no veo una demanda social de soluciones de la izquierda, cuya incapacidad a la hora de proponer un proyecto de sociedad moderna, incita a los franceses a inclinarse hacia la derecha", afirma al medio.

Además, Le Guen subraya varios factores como agravantes de la crisis de la izquierda francesa: el voto obrero a la extrema derecha a favor de Jean-Marie y Marine Le Pen; la división de la extrema izquierda en grupúsculos enfrentados y el fin de la implantación nacional del Partido Comunista.

El periódico explica que a Hollande se le han abierto cuatro frentes dentro de la izquierda no están de acuerdo en su forma de gobierno; y que, incluso, "una parte sustancial del grupo parlamentario socialista hace política contra su propio gobierno".

ABC indica que contra ese rosario de familias de izquierda enfrentadas, Hollande podría usar un arma estratégica: la disolución de la Asamblea Nacional. "Si los diputados socialistas "derrocasen" al gobierno de Hollande, el presidente de la República se vería forzado a disolver el Parlamento y convocar elecciones legislativas anticipadas", dice la publicación.

Otro factor en contra de Hollande, al igual que otros funcionarios franceses, según señala el periódico, es que no cuenta con "aliados europeos", para hacer frente a una crisis.

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