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Sindicatos a huelga por venta de activos Petrobras

La paralización de las labores por parte de los empleados del sector petrolero arranca el domingo pero será por tiempo indefinido, según sus organizadores

La jornada de paralización comienza el domingo pero por tiempo indefinido. 

La jornada de paralización comienza el domingo pero por tiempo indefinido.  | Foto por elsalv

La jornada de paralización comienza el domingo pero por tiempo indefinido. 

BRASIL.  Los empleados del sector petrolero en Brasil, incluyendo los de la gigante Petrobras, iniciarán el domingo una huelga por tiempo indefinido para intentar revertir la decisión de la estatal de vender parte de sus activos y de reducir sus inversiones, afirmaron fuentes sindicales.

El escándalo de Petrobras ha salpicado a altos representantes del Partido de los Trabajadores, liderado por Lula Da Silva y ha hecho tambalear al gobierno de Dilma Rousseff.

La paralización fue anunciada en un comunicado por los dirigentes de la Federación Única de los Petroleros (FUP), mayor central sindical del sector en Brasil, ante la supuesta negativa de Petrobras de conversar sobre el asunto con los trabajadores.

De acuerdo con la nota, el inicio de la huelga fue comunicado en la noche del jueves al Ministerio Público de Trabajo para cumplir con las exigencias legales.

La central sindical alega que Petrobras se negó por más de cien días a sentarse a conversar sobre las reivindicaciones de los trabajadores del sector para que suspenda su programa de desinversión, retome las inversiones suspendidas temporalmente e interrumpa la política de tercerización de la mano de obra.

De acuerdo con la FUP, el silencio de la compañía y su negativa a acudir a las reuniones convocadas “refleja la falta de interés de la empresa de buscar una solución negociada para los asuntos discutidos”.

Los sindicalistas alegan que el nuevo Plan de Negocios y Gestión de Petrobras, en el que fueron excluidas varias inversiones, “afecta drásticamente a la sociedad brasileña y a la vida de miles de trabajadores que han sido despedidos”.

La estatal anunció este año un plan de desinversión para hacer frente a la crisis provocada por la caída de las cotizaciones internacionales del petróleo, la reducción de sus ganancias, la elevación de la deuda y las dificultades de captación.

Dicha crisis se agravó por el gigantesco escándalo de corrupción del que la empresa es protagonista y que, según los cálculos de Petrobras, le originó pérdidas por unos 2,000 millones de dólares.

La empresa, además de suspender temporalmente algunas inversiones en refinerías y otras plantas que construía, se propone vender entre este año y 2016 activos por hasta 15,100 millones de dólares tanto en Brasil como en el exterior.

“El corte de inversiones, la venta de activos, la interrupción de obras y la paralización de proyectos impactan en el desarrollo del país y en la soberanía nacional”, asegura la FUP.

El sindicato citó un estudio divulgado la semana pasada por el Ministerio de Hacienda según el cual por cada dólar que Petrobras reduce en su inversión el Producto Interior Bruto (PIB) brasileño deja de crecer 2.5 dólares.

Dijo igualmente que, “si el plan de negocios de la empresa no es alterado, el país dejará de generar unos 20 millones de empleos hasta 2019”.

Hijo de Lula Da Silva salpicado en otro caso de corrupción 

Brasil  Brasil sigue siendo sacudido por los casos de corrupción. El más sonado fue el del sector de la construcción con el caso Petrobras. Pero ahora la llamada Operación Zelotes amenaza al sector automotriz, uno de los más grandes del país, y salpica al hijo del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Luis Claudio.

La policía investiga desde 2014 a empresas que supuestamente sobornaban a inspectores de Hacienda para liberarse de multas en una maniobra que podría haber evadido 4.832 millones de dólares de las arcas fiscales.

Que el nombre del líder del Partido de los Trabajadores (PT) esté involucrado en la Operación Zelotes, enfurece aún más a los brasileños contra el gobierno de Dilma Rousseff, también del PT, que se ha visto envuelto en otras denuncias de corrupción.

La Operación Zelotes se inició con una denuncia anónima a la policía federal, que señalaba que varias empresas corrompían  funcionarios públicos para intervenir en las decisiones del Consejo Administrativo de Recursos Fiscales (CARF), un equivalente del tribunal del Ministerio de Hacienda para multar al sector privado por la irregularidad en el pago de impuestos.

Supuestamente fue la empresa Marcondes y Mautoni (dos de cuyos ejecutivos fueron detenidos el lunes) la que habría hecho negocios con el hijo de Lula.

Ahora Luis Claudio da Silva tendrá que aclarar esa conexión ante la policía. 

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