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EE. UU. y Rusia acuerdan destruir el arsenal de Siria

John Kerry y Serguei Lavrov se saludan luego de anunciar el acuerdo en una rueda de prensa en Ginebra. fotos edh / Reuters

John Kerry y Serguei Lavrov se saludan luego de anunciar el acuerdo en una rueda de prensa en Ginebra. fotos edh / Reuters

John Kerry y Serguei Lavrov se saludan luego de anunciar el acuerdo en una rueda de prensa en Ginebra. fotos edh / Reuters

GINERBRA. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y su colega ruso, Serguei Lavrov, anunciaron ayer que llegaron a un acuerdo para destruir todas las armas químicas de Siria.

Los funcionarios agregaron que pedirán una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que podría autorizar sanciones pero sin llegar a una acción militar si el gobierno del presidente Bashar Al Assad no cumple con su promesa de entregar el control de ese arsenal a manos internacionales.

El pacto anunciado por Kerry y Lavrov en el tercer día de intensas negociaciones en Ginebra incluyó lo que Kerry calificó de "una evaluación compartida" de los arsenales sirios de armas químicas, así como un calendario y medidas para que Siria cumpla lo pactado (Ver módulo aparte).

"Nos hemos comprometido con una norma que dice, verificar y verificar", dijo Kerry en Ginebra, donde comenzaron las negociaciones el jueves por la noche.

El acuerdo estipula que los inspectores internacionales lleguen a Siria para noviembre y que completen su labor inicial a fines de ese mes. Todos los arsenales de armas químicas, material y pertrechos de Siria tendrán que ser destruidos o retirados para mediados de 2014.

Sin embargo, los resultados han sido especialmente importantes en Ginebra, ya que las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia para controlar las armas químicas sirias son la clave a fin de superar el estancamiento internacional que ha impedido hasta ahora la reanudación de las negociaciones de paz que permitan concluir la guerra civil de más de dos años en Siria.

Uno de los puntos más destacados del acuerdo es que EE. UU. y Rusia acordarían trabajar juntos en una nueva resolución vinculante del Consejo de Seguridad que aseguraría la verificación del acuerdo para obtener y destruir las armas químicas de Siria e impedir que pueda producir dichas armas.

De hecho, la ONU confirmó ayer que ya recibió los documentos enviados por Siria para adherirse a la convención que prohibe armas químicas.

La resolución permitirá medidas punitivas en caso de incumplimiento, pero sin llegar a emprender acciones militares, si las 16 naciones del Consejo de Seguridad la aprueban. Estados Unidos y Rusia son dos de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad con poder de veto. Los otros son Gran Bretaña, China y Francia.

Otro aspecto importante del acuerdo es que EE. UU. y Rusia darán a Siria una semana, hasta el 21 de septiembre, para que presente "una lista amplia, incluyendo los nombres, tipos y cantidades de sus armas químicas, tipos de municiones, y el lugar y forma de almacenamiento, producción en laboratorios de investigación y desarrollo".

El presidente de EE. UU., Barack Obama, aplaudió ayer el acuerdo alcanzado, pero advirtió de que "si falla la diplomacia, EE. UU. está preparado para actuar".

"Estados Unidos seguirá trabajando con Rusia, Reino Unido, Francia, las Naciones Unidas y otros para asegurar que este proceso sea verificable, y que haya consecuencias si el régimen de (Bashar) Al Assad no cumple con el marco acordado. Y, si la diplomacia falla, EE. UU. sigue dispuesto a actuar", subrayó en un comunicado.

La comunidad internacional también celebró el acuerdo entre Rusia y EE. UU. Uno de los que elogió el pacto fue el expresidente de Cuba Fidel Castro. —AGENCIAS

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