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Rousseff suspende visita a EE. UU. por escándalo de espionaje

La mandataria considera que las explicaciones de EE. UU. "no fueron satisfactorias"

Imagen del 9 de abril de 2012 del presidente estadounidense Barack Obama (d) y su par de Brasil, Dilma Rousseff, en el Salón Oval de la Casa Blanca. foto edh / EFE

Imagen del 9 de abril de 2012 del presidente estadounidense Barack Obama (d) y su par de Brasil, Dilma Rousseff, en el Salón Oval de la Casa Blanca....

Imagen del 9 de abril de 2012 del presidente estadounidense Barack Obama (d) y su par de Brasil, Dilma Rousseff, en el Salón Oval de la Casa Blanca. foto edh / EFE

BRASIL. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, le dio ayer una dura respuesta al espionaje que sufrió Brasil por parte de los Estados Unidos y confirmó que decidió "postergar" su visita de Estado a Washington prevista para el 23 de octubre.

Rousseff espera de que EE. UU. explique por qué motivo las Agencia de Seguridad Nacional (NSA) espió sus comunicaciones personales y las de otros ciudadanos y empresas brasileñas. El espionaje fue filtrado por el excontratista de inteligencia Edward Snowden.

La decisión de congelar el viaje, una contundente señal de descontento, representa un duro golpe para las relaciones entre las dos mayores economías de América.

La presidencia dijo que la postergación del viaje fue acordada con el mandatario estadounidense Barack Obama durante una conversación telefónica de 20 minutos la noche del lunes.

"No están dadas las condiciones para la realización de la visita en la fecha anteriormente acordada" y "las respuestas no fueron satisfactorias" , dijo el Palacio do Planalto en una declaración.

"Los dos presidentes decidieron postergar la visita de Estado, pues los resultados no deben quedar condicionados a un tema cuya solución satisfactoria para Brasil todavía no se ha alcanzado", añadió.

En la reunión del G20, hace 10 días, en Rusia, Rousseff y Obama, fueron fotografiados juntos en imágenes que muestra a la presidenta brasileña de muy mal humor. Tras el encuentro Rousseff llegó a decir que Obama le ofreció darle una respuesta más efectiva en algunos días, lo que por lo visto, no ocurrió.

Los reportes de Snowden, que no fueron confirmados ni desmentidos por EE. UU., sugieren que la NSA violó además las redes de computadoras de la petrolera estatal Petrobras y recolectó datos de las comunicaciones de ciudadanos brasileños.

Aunque ambos Gobiernos se esforzaron ayer por presentar la decisión como una postergación temporal, dos funcionarios con conocimiento de la decisión de Rousseff dijeron que la visita difícilmente ocurriría en el corto plazo.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró que Obama ordenó revisar los procedimientos de inteligencia, pero advirtió que la investigación podría demorar varios meses.

"Él está comprometido a trabajar junto con la presidenta Rousseff y su Gobierno en canales diplomáticos para avanzar más allá de este asunto que es una fuente de tensión en nuestra relación bilateral", dijo Carney.

Funcionarios de EE. UU. dicen que la vigilancia de la NSA buscaba detectar actividades terroristas, no curiosear en las comunicaciones personales de Rousseff. Pero la presidenta no está convencida.

En su declaración, la presidencia brasileña no disimuló su frustración. El espionaje ilegal, dijo, representa una violación de soberanía "incompatible con la convivencia democrática entre países amigos".

La decisión de postergar la visita deja en el aire posibles negocios de exploración petrolera y puede comprometer una oferta de la empresa estadounidense Boeing Co para vender cazas F-18 a la Fuerza Aérea Brasileña, un codiciado contrato de defensa de más de 4,000 millones de dólares.

Las denuncias de espionaje generaron una indignación en Brasil que Rousseff no puede darse el lujo de ignorar.

Descontento

Un funcionario de alto rango del Gobierno brasileño dijo a Reuters que los principales asesores de Rousseff, entre ellos su antecesor y mentor Luiz Inácio Lula da Silva, le recomendaron no viajar a Washington.

Y será difícil pasar rápidamente la página en un país que ha sospechado por mucho tiempo que Estados Unidos quiere adueñarse de sus recursos naturales en la Amazonia y sus inmensas reservas de crudo frente a la costa atlántica.

El Congreso brasileño abrió una investigación sobre el espionaje y ayer interrogó a la presidenta del regulador petrolero, Magda Chambriard, sobre si el espionaje de la NSA podría dar a las empresas estadounidenses alguna ventaja con miras a una licitación de derechos de exploración mar adentro prevista para el próximo mes.

La comisión legislativa quiere además interrogar a Snowden en Moscú, donde recibió asilo temporal en su intento por escapar de la justicia estadounidense.

La postergación de la visita elevaría los riesgos para las compañías estadounidenses que operan en sectores sensibles de la economía brasileña, dijo la consultora Eurasia en una nota a sus clientes.

Los sectores más sensibles son defensa, telecomunicaciones y energía. Las posibilidades de Boeing de ganar el contrato de los cazas serían "sensiblemente reducidas". —AGENCIAS

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