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La reforma migratoria tiene cuesta arriba la aprobación en 20 días

Ese es el tiempo que queda de 2013 para lograr un acuerdo político

Organizaciones en favor de los inmigrantes han presionado con marchas para que avalen la legislación. foto edh / archivo

Organizaciones en favor de los inmigrantes han presionado con marchas para que avalen la legislación. foto edh / archivo

Organizaciones en favor de los inmigrantes han presionado con marchas para que avalen la legislación. foto edh / archivo

ESTADOS UNIDOS. La aprobación de la reforma migratoria este año está cuesta arriba, porque el tiempo que falta en el calendario político es límitado.

Así lo plantea una publicación de Univisión en su edición de ayer.

"El tiempo para aprobarla en 2013 es de cinco semanas (20 días) y todo indica que en el 2014 las probabilidades de un debate son casi nulas, porque se trata de un año electoral: se renueva la Cámara y un tercio del Senado", dice en el portal.

El presidente Barack Obama urgió el jueves a la Cámara de Representantes que apruebe la reforma migratoria este año, a lo que los republicanos respondieron que están dispuestos a hacerlo pero "paso a paso" y no la versión que avaló el Senado en junio.

Grupos pro inmigrantes reconocen que las elecciones de 2014 complicarán el panorama de lograr una reforma para legalizar a 11 millones de inmigrantes, pero aún creen que existe cabida para lograrlo, reportó el diario La Opinión de Los Ángeles.

"Tiempo siempre hay si se administra bien, si existe la voluntad política de realmente solucionar el problema. Sobre todo cuando hablamos sobre un asunto que está más que revisado. Lleva décadas bajo discusión", dijo al medio Maribel Hastings, asesora ejecutiva de America's Voice.

El debate por la reforma se frenó a finales de junio tras la aprobación del proyecto de ley S. 744 en el Senado, que incluye una vía a la ciudadanía para indocumentados que llevan tiempo en el país y carecen de antecedentes criminales.

Luego los republicanos de la Cámara respondieron que debatirían su propia versión, por pedazos, y ninguno de ellos garantiza la legalización permanente de los indocumentados.

Esta semana el presidente de la Cámara baja, John Boener, dijo que no van a considerar aprobar una "legislación masiva", similar a la reforma de salud, conocida como "Obamacare", aprobada en 2010.

Además Boehner ha dicho que sólo aprobarán una ley que cuente con el respaldo de la mayoría en la Cámara.

Los republicanos anunciaron esta semana que presentarán al menos dos nuevas propuestas de ley y de ellas una incluye la ciudadanía, pero sólo para algunos inmigrantes no autorizados menores de 30 años, conocidos como "Dreamers".

En ese sentido, Obama afirmó el jueves que ahora es responsabilidad de los republicanos que haya o no una reforma migratoria.

El empuje demócrata

Los demócratas, a su vez, barajan un par de propuestas. Un grupo de al menos 122 legisladores, encabezado por Nancy Pelosi, entregó una versión modificada del plan S. 744 que aprobó el Senado con cambios a una severa enmienda de seguridad que agregó $30 mil millones al presupuesto de la seguridad fronteriza para la contratación de nuevos agentes, construcción de nuevas vallas fronterizas y vigilancia electrónica de alta tecnología para poner fin al tráfico indocumentado, reseñó Univisión.

Esa nueva versión rebaja los fondos y exige mayores controles para el uso y manejo del presupuesto, además de supervisiones periódicas para asegurar el cumplimiento de los programas de seguridad.

Un plan alterno fue presentado previamente por el congresista demócrata Raúl Grijalba, también basado en un componente de seguridad y una vía para legalizar a los indocumentados, añade la publicación.

Sin embargo, hasta el momento ninguna de las propuestas cuenta con apoyo bipartidista, y los republicanos insisten en que seguirán debatiendo la reforma migratoria por partes, tal y como lo han hacho hasta ahora.

Para aprobar la reforma migratoria se necesitan 218 votos en el pleno de la Cámara. Los demócratas y la Casa Blanca aseguran que los tienen (al menos 195 demócratas y 23 republicanos), pero prevalece la vigencia de la Regla Hastert, dictada por el presidente de la Cámara, que sólo la aprobará por mayoría.

"De no aprobarse la reforma migratoria, organizaciones nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes dijeron que premiarán y castigarán en las urnas a quienes voten a favor y en contra de la reforma migratoria, y también si no lo hacen", indica Univisión.

El voto hispano es clave para la conquista de la Casa Blanca. En los comicios de 2012 de los 12.2 millones de electores latinos que acudieron a las urnas (de poco más de 21 millones autorizados para emitir sufragio) el 71 % favoreció a Obama. Un porcentaje similar se registró en la elección de 2008.

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