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Hubo más de 100 heridos, dice oposición

Recrudecen protestas

Nicolás Maduro amenaza con expulsar a la cadena CNN de Venezuela si no "rectifica" su cobertura

Manifestantes piden paz en una calle de San Cristóbal, estado de Táchira, junto al monumento de un tanque militar.

Manifestantes piden paz en una calle de San Cristóbal, estado de Táchira, junto al monumento de un tanque militar.

Manifestantes piden paz en una calle de San Cristóbal, estado de Táchira, junto al monumento de un tanque militar.

Venezuela. Los choques entre manifestantes y las fuerzas de seguridad recrudecieron ayer en varias ciudades de Venezuela, mientras la oposición acusaba al Gobierno de reprimir con violencia la ola de enardecidas protestas contra el gobernante socialista Nicolás Maduro.

Miles de venezolanos han salido a las calles desde hace tres semanas para manifestarse contra la alta inflación, la escasez de productos básicos y la elevada inseguridad.

Unas cinco personas han muerto por los enfrentamientos, y una más falleció de causas naturales al no poder llegar a un hospital por los bloqueos, según la televisión estatal.

Los choques han dejado más de 100 heridos por disparos y perdigones, además de decenas de detenidos, afirma la oposición venezolana.

Después de una agitada noche la situación en Caracas parecía más calmada ayer, pero el ambiente empeoró en las ciudades andinas de Mérida y San Cristóbal, en el oeste del país, donde fue suspendido temporalmente la portación de armas.

San Cristóbal, capital del estado de Táchira y cerca de la frontera con Colombia, parecía ayer una "zona de guerra", según residentes, que dijeron que el transporte público no funcionaba y que los bancos y los comercios no habían abierto sus puertas.

El ministro de relaciones Interiores, mayor general Miguel Rodríguez Torres, anunció "la movilización de un batallón de paracaidistas para resguardar" Táchira.

Maduro amenazó con imponer un estado de excepción especial en la ciudad si con estas primeras decisiones no recuperan el control.

Mientras, manifestantes en el estado central de Carabobo quemaron vehículos de mantenimiento, dijo una dependencia del Gobierno.

Vecinos de Caracas armaron ayer barricadas, luego de que zonas del este de la ciudad -bastión opositor- fueron sacudidas el miércoles por enfrentamientos. Otros tenían carteles que decían: "me declaro en desobediencia civil".

Policías y militares dispararon gases lacrimógenos el miércoles por la noche contra jóvenes armados con piedras y bombas molotov y desalojaron una plaza en Caracas que es un punto de reunión de la oposición. Hombres armados en motocicletas recorrieron barrios de la ciudad en la madrugada, mientras se escuchaban detonaciones.

Capriles: sería autogolpe

"¿Quieren una guerra civil en nuestro país? ¿Cuántos muertos más quieren? ¿Cuántos heridos más quieren?", preguntó Henrique Capriles, gobernador del estado Miranda que alberga a parte de Caracas y uno de los principales líderes de la oposición.

"¿Es que acaso el gobierno puede obviar que en el país hay colas para comprar comida y no se consiguen las medicinas?", se preguntó.

Capriles sugirió durante las jornadas de protestas violentas que se desarrollan que se está gestando un "autogolpe" de Estado entre las filas chavistas.

"Maduro 'vete ya' puede significar 'Diosdado vente ya'", dijo Capriles en referencia a Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela.

Añadió que no está "pidiendo ni buscando la salida de Nicolás Maduro" y lo único que advierte es que "se está gestionando un 'autogolpe' dentro de las filas chavistas".

Capriles también pidió la mediación de la Iglesia en la tensa situación que se vive en el país. "Yo pido que escuchemos las palabras del Papa Francisco y que permitan la mediación de la Iglesia en este tema. Pero han dicho que no. Ellos (el gobierno) prefieren la violencia", aseguró.

Llamó a los opositores que han protagonizado manifestaciones violentas en los últimos días a no caer "en provocaciones".

"A punta de plomo (Maduro quiere) callar la voz de la gente", dijo Capriles mientras lo instó directamente a desarmar a supuestos "grupos paramilitares armados" que estarían saliendo a la calle a atacar a manifestantes, según han denunciado opositores y organizaciones de derechos humanos.

"¿Cómo se siente el militar patriota al ver alguno de sus compañeros cometiendo violaciones a los derechos humanos? ¿Es que acaso que ustedes están de acuerdo con las cosas que están pasando?", inquirió Capriles.

Exhortos

Estados Unidos, habitual blanco de los ataques verbales de Maduro, criticó la situación en Venezuela. El presidente Barack Obama exhortó a su contraparte venezolana a oír a su pueblo y liberar a los detenidos. "Todas las partes tienen que trabajar conjuntamente, abstenerse de la violencia y restaurar la tranquilidad", dijo.

El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, anunció en su cuenta de Twitter que estaba llamando a consultas a su embajador en Caracas. "Deploramos la situación de violencia que vive el hermano país", escribió.

Mientras tanto, ante la falta de cobertura de los hechos de violencia por parte de las radios y televisoras locales -en su mayoría en manos del Estado- los venezolanos recurrían a las redes sociales para enterarse de la situación, entre reportes de fotos e informaciones falsas.

La esposa del detenido opositor López, Lilian Tintori, escribió en la cuenta de Twitter de su marido: "El cambio está en cada uno de nosotros, no se rindan". —AGENCIAS.

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