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Por qué Australia es un objetivo de los yihadistas

Envió a 600 militares a Oriente Próximo para combatir al Estado Islámico

Imagen del 10 de noviembre de 2009, que muestra al secuestrador de Sídney, el iraní Man Haron Monis. foto edh / efe

Imagen del 10 de noviembre de 2009, que muestra al secuestrador de Sídney, el iraní Man Haron Monis. foto edh / efe

Imagen del 10 de noviembre de 2009, que muestra al secuestrador de Sídney, el iraní Man Haron Monis. foto edh / efe

SÍDNEY. En septiembre pasado, Australia elevó su alerta por terrorismo a "alta" tras el llamado de los terroristas del Estado Islámico (EI) a los "lobos solitarios" para que perpetren atentados terroristas en ese territorio, en rechazo al apoyo militar del gobierno australiano a la coalición internacional que combate al grupo yihadista en Siria e Iraq.

En un mensaje de Abu Mohamed al-Adnani, vocero de Estado Islámico, ordenó a sus seguidores que mataran a todos los "infieles", ya sean civiles o soldados.

Tras elevar el nivel de alerta, equipos antiterroristas realizaron después docenas de registros y varias detenciones en las tres mayores ciudades del país —Melbourne, Syd ney y Brisbane—. Tras esos operativos, las autoridades quitaron sus pasaportes a decenas de ciudadanos sospechosos para evitar que se sumaran a Estado Islámico en Siria o Iraq.

En esas redadas, arrestaron a un hombre acusado de conspirar con un líder de Estado Islámico en Siria para secuestrar a un ciudadano y cortarle la garganta en público en la Martin Place, justamente donde está el café de Lindt, donde ocurrió el secuestro. También la policía abatió a un presunto terrorista en las afueras de Melbourne después de que hubiera apuñalado a dos agentes.

El último atentado terrorista en territorio australiano fue en noviembre de 1986, cuando un cochebomba estalló frente al consulado turco en Victoria, y fue atribuido a los armenios. En 2004, en tanto, un cochebomba estalló en la embajada australiana en Yakarta, Indonesia.

Durante las últimas décadas, Australia ha mantenido un importante papel en las guerras de Estados Unidos en Iraq y Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre en suelo norteamericano y en la actual lucha contra el Estado Islámico en Siria e Iraq, para la que enviaron unos 600 soldados.

El 3 de octubre, la aviación australiana se unió al despliegue militar en Iraq para asistir a Estados Unidos en las operaciones aéreas para atacar posiciones del grupo extremista suní.

Además, Australia ha ayudado a Estados Unidos a entregar armas a las fuerzas kurdas que luchan contra los yihadistas en el norte de Iraq. También participó en la entrega de ayuda humanitaria por aire a ciudades iraquíes asediadas por los extremistas.

El Gobierno de Camberra calcula que hay unos 70 australianos en las filas del EI, mientras que otros 100 trabajan activamente en Australia como apoyo logístico y de reclutamiento.

Recientemente, la ministra australiana de Exteriores, Julie Bishop, expresó su preocupación ante el aumento y la posibilidad de que más mujeres australianas se unan a las filas del EI. Según un informe de la agencia de inteligencia del país oceánico, una adolescente y su amiga habrían viajado a Siria para convertirse en las primeras mujeres australianas que se unen al EI sin previos vínculos familiares.

—AGENCIAS.

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