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Papa insta al diálogo sin exclusiones El Pontífice llegó ayer a Ecuador

Arriba en medio de un ambiente en que se han multiplicado las protestas en contra del gobierno debido a sus políticas económicas

Decenas de miles de personas que ya lo aguardaban saludaron al Pontífice mientras avanzaba con su comitiva desde el aeropuerto hacia Quito, la capital ecuatoriana. foto edh / ap

Decenas de miles de personas que ya lo aguardaban saludaron al Pontífice mientras avanzaba con su comitiva desde el aeropuerto hacia Quito, la capital ecuatoriana. foto edh /...

Decenas de miles de personas que ya lo aguardaban saludaron al Pontífice mientras avanzaba con su comitiva desde el aeropuerto hacia Quito, la capital ecuatoriana. foto edh / ap

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UITO. El Papa Francisco instó al presidente Rafael Correa a fomentar "el diálogo y la participación sin exclusiones" a su llegada ayer a Ecuador, país sacudido desde hace un mes por manifestaciones a favor y en contra del gobierno izquierdista.

Decenas de miles de personas que ya lo aguardaban, saludaron al pontífice mientras avanzaba con su comitiva desde el aeropuerto hacia Quito, la capital ecuatoriana, en un recorrido que también evidenció las divisiones políticas que vive la nación sudamericana.

Entre cánticos religiosos y gritos de "¡Francisco, Francisco, Francisco!", el Papa no dejaba de sonreír y saludar amablemente, mientras la caravana avanzaba con lentitud. En un momento, el pontífice dispuso detener el vehículo y besó a un niño.

Atrás del papa móvil iba el mandatario Rafael Correa, quien a su paso recibía gritos de "¡Fuera, fuera, fuera!" de mucha gente entre la multitud en rechazo a su gestión.

Antes de dejar el aeropuerto y tras ser recibido por niños con banderas del Vaticano, el sumo pontífice agradeció a Dios por haberle permitido volver a América Latina "y estar hoy aquí con ustedes, en esta hermosa tierra del Ecuador".

Correa, en compañía de su esposa, recibió al pie de las escalerillas del avión a Francisco, a quien apenas se asomó el viento le arrebató el solideo (gorro de tela) papal.

En su primer mensaje, Francisco señaló que en el evangelio están las claves para afrontar los desafíos actuales "valorando las diferencias, fomentando el diálogo y la participación sin exclusiones, para que los logros en progreso y desarrollo que se están consiguiendo garanticen un futuro mejor para todos".

En ese sentido, Francisco ofreció a Correa "el compromiso y la colaboración de la Iglesia para servir a este pueblo ecuatoriano que se ha puesto de pie con dignidad".

Tensión política

El mensaje del pontífice a favor del diálogo ocurrió en momentos en que Ecuador ha sido testigo de casi un mes de manifestaciones contra el gobierno de Correa, alimentadas por dos proyectos de ley para gravar las herencias y la plusvalía, hasta con un 75 % de impuestos.

A mediados de junio Correa retiró los proyectos en lo que consideró una medida para abrir un diálogo nacional, aunque las manifestaciones de sus opositores han continuado.

Tras recibirlo al pie de las escalinatas del avión, Correa no hizo ninguna referencia a las tensiones políticas en su país y en su lugar se refirió a lo que consideró injusticias del mundo actual.

"Desde aquí quiero abrazar al Ecuador entero. Que desde la cima del Chimborazo, hasta las costas del Pacífico, desde la selva amazónica hasta las islas Galápagos, nunca pierdan la capacidad de dar gracias a Dios por lo que hizo y hace por ustedes, la capacidad de proteger lo pequeño y lo sencillo, de cuidar a sus niños y ancianos, de confiar en la juventud y de maravillarse por la nobleza de su gente y la belleza singular de su país", apuntó.

Tras poco más de una hora de recorrido desde el aeropuerto, el papa llegó hasta la Nunciatura Apostólica en Quito, donde pasó la noche.

Una multitud recibió al pontífice argentino, que lanzaba a su paso flores y en algunas ocasiones la cantidad de gente agolpada en los lados de la carretera hizo difícil la circulación del vehículo.

Francisco escogió Ecuador, Bolivia y Paraguay para su gira porque son algunas de las naciones más pobres y marginadas en una región que cuenta con el 40 % de los católicos del mundo.

Es la primera visita del Papa a Sudamérica, para la cual no escogió su natal Argentina, donde Francisco se acercó a las comunidades pobres cuando era arzobispo, en un intento por evitar que se le involucrara en el proceso electoral presidencial de este año.

Antes estuvo en Brasil, en el festival mundial de la juventud, pero ese viaje no tuvo el carácter de oficial.

Hoy se trasladará a la ciudad portuaria de Guayaquil para una recorrer el santuario de la Divina Misericordia, y ofrecer una misa campal en el Parque Samanes, donde se espera se concentren más de un millón de personas (ver agenda).

Esta es la segunda ocasión que un papa visita Ecuador, hace 30 años Juan Pablo II estuvo en este país. —AGENCIAS.

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