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Obama se reunirá con disidentes de Cuba y Venezuela

En Cumbre de las Américas el mandatario de EE. UU. podría tener un encuentro con el dirigente cubano, Raúl Castro, el cual sería histórico tras la nueva política

Hombres trabajaban ayer en los preparativos para la VII Cumbre de las Américas en el centro de convenciones Atlapa, en la Ciudad de Panamá. Foto EDH /EFE

Hombres trabajaban ayer en los preparativos para la VII Cumbre de las Américas en el centro de convenciones Atlapa, en la Ciudad de Panamá. Foto EDH /EFE

Hombres trabajaban ayer en los preparativos para la VII Cumbre de las Américas en el centro de convenciones Atlapa, en la Ciudad de Panamá. Foto EDH /EFE

PANAMÁ. El presidente de EE. UU., Barack Obama, participará este viernes en Panamá en el Foro de la Sociedad Civil, que promete reunir a disidentes cubanos y opositores venezolanos, entre otros, junto con los mandatarios de Uruguay, Tabaré Vázquez, y Costa Rica, Luis Guillermo Solís, anunció ayer la Casa Blanca.

Además de asistir a ese foro, Obama hablará también el viernes en el encuentro de empresarios organizado por el Ejecutivo panameño y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde coincidirá con los mandatarios de México, Enrique Peña Nieto, Panamá, Juan Carlos Varela, y Brasil, Dilma Rousseff, entre otros.

Así lo explicó en una conferencia telefónica con periodistas el asesor adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, quien indicó que el único encuentro bilateral formal que tendrá Obama durante su visita a Panamá para asistir a la Cumbre de las Américas será con Varela, el presidente anfitrión.

No obstante, Rhodes detalló que Obama tendrá la oportunidad de dialogar con otros mandatarios de la región en los márgenes de la cumbre, incluido el dirigente cubano, Raúl Castro, con quien tendrá algún tipo de "interacción".

La foto entre Obama y Castro es la más esperada de la cumbre, tras el apretón de manos que se dieron en Sudáfrica durante el funeral de Nelson Mandela y su conversación telefónica de diciembre pasado, previa al histórico acuerdo para la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.

En ese sentido, opositores cubanos y grupos del exilio de Miami viajaron ayer a Panamá para denunciar en la VII Cumbre de las Américas el "continuismo" de los hermanos Castro y exponer el recrudecimiento del "clima represivo" en la isla desde el inicio de las conversaciones entre Washington y La Habana.

"El régimen (castrista) está apostando por un continuismo y quizás piense o albergue la esperanza de que Panamá sea un escenario propicio donde pueda legitimarse moralmente en el área internacional", dijo el disidente Jorge Luis García Pérez "Antúnez" tras una conferencia de prensa en el aeropuerto de Miami.

"Antúnez", secretario general del Frente de Resistencia Cívica Orlando Zapata, señaló que los miembros de la delegación, convocada por la Asamblea de la Resistencia Cubana, ejercerán de "representantes del pueblo de Cuba" en Panamá, donde organizarán un simposio para analizar la situación en la isla.

"Nuestro objetivo allí es exponer que la represión en Cuba no ha cambiado, que a raíz de los acuerdos entre Barack Obama y La Habana lo que ha hecho es recrudecerse más el clima represivo que impera en nuestro país", destacó.

Obama asiste a su tercera y última Cumbre de las Américas con la meta de mostrar que sus políticas representan un legado para la comunidad hemisférica, dijo ayer la Casa Blanca.

Ricardo Zúñiga, asesor presidencial para temas hemisféricos, destacó entre esas políticas la apertura hacia Cuba, la adopción de acciones ejecutivas para amparar a millones de inmigrantes sin documentación, la designación de un enviado especial para las negociaciones de paz en Colombia y la solicitud al Congreso de 1,000 millones dólares para el fortalecimiento institucional en América Central.

"Queremos presentar el legado del presidente Obama en las Américas como un líder interesado en el diálogo y en la formulación de iniciativas que mejoran la vida de los latinoamericanos", indicó Zúñiga durante una conferencia telefónica.

Según los detalles de la agenda de Obama divulgados ayer, el mandatario tendrá también el viernes, antes de la inauguración de la cumbre, una reunión multilateral con los presidentes del Sistema para la Integración Centroamericana (Sica).

Sobre Maduro

Zúñiga aseguró que Obama podrá manejar con calma cualquier situación que se presente durante la cumbre, al ser consultado sobre la intención del presidente venezolano Nicolás Maduro de llevarle millones de firmas solicitando la derogación de las sanciones que Washington impuso el mes pasado a siete funcionarios venezolanos acusados de violar los derechos humanos.

"La cumbre debe ser un momento para tener un intercambio civilizado con todos los líderes. No tenemos preocupación de hablar con cualquier participante, pero todos deberíamos pensar que debe ser un evento correcto, donde podemos tener un intercambio como debe ser", indicó el funcionario.

Más temprano, la Casa Blanca matizó que Venezuela no representa amenaza alguna pero que así reza el texto del formato utilizado para elaborar las órdenes ejecutivas que permiten al presidente Obama imponer sanciones a entidades extranjeras.

Al congelar los bienes que en territorio estadounidense posean siete funcionarios venezolanos acusados de violar derechos humanos, Washington declaró el mes pasado a Venezuela como una "amenaza extraordinaria e inusual", lo que ha generado un rechazo mayoritario en el hemisferio.

Ben Rhodes explicó que el texto de la resolución ejecutiva "es completamente pro forma, es el texto que usamos en órdenes ejecutivas para todo el planeta".

"Estados Unidos no cree que Venezuela representa alguna amenaza a nuestra seguridad nacional. Honestamente, tenemos un formato con el que elaboramos nuestras órdenes ejecutivas", agregó Rhodes.

Es el primer comentario que emite el gobierno norteamericano que contradice directamente el texto de su orden ejecutiva.

Rhodes expresó además su expectativa de que durante la cumbre "el gobierno venezolano exprese su oposición a ciertas políticas estadounidenses".

Y Zúñiga enfatizó que "la situación interna en Venezuela claramente es asunto de preocupación para sus vecinos y otros países de la región" y que también están pendientes de los problemas económicos en la nación sudamericana y "el impacto potencial que puede tener no solo para los países que se han beneficiado del subsidio petrolero venezolano Petrocaribe sino también para sus vecinos", agregó.

Los dos funcionarios reiteraron la postura de que el gobierno estadounidense no busca desestabilizar al país sudamericano, cuya economía se contraerá 7 % este año según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). —AGENCIAS.

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