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Estados Unidos

Obama a Castro: reformas en Cuba relajarían embargo

El canciller cubano condiciona normalización de las relaciones

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (dcha), se reunió con el dictador cubano, Raúl Castro, en la sede de las Naciones Unidas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (dcha), se reunió con el dictador cubano, Raúl Castro, en la sede de las Naciones Unidas. | Foto por Agencia EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama (dcha), se reunió con el dictador cubano, Raúl Castro, en la sede de las Naciones Unidas.

NUEVA YORK. El presidente de EE.UU., Barack Obama, dijo ayer al dictador de Cuba, Raúl Castro, que las “reformas continuas” en ese país “aumentarían el impacto” de los cambios adoptados por su Gobierno para relajar el embargo hacia la isla, según la Casa Blanca. 

Durante la reunión que ambos mantuvieron en la sede de la ONU, Obama reiteró también a Castro el “apoyo” de EE.UU. a los derechos humanos en Cuba, detalló la Casa Blanca en un comunicado. 

En ese sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, comentó a los periodistas en el avión de regreso a Washington que Obama “reafirmó” ante Castro su “compromiso” con lograr que el Gobierno cubano “haga un mejor trabajo” en la protección de los derechos humanos de sus ciudadanos. 

Además, Obama instó a Castro a llevar a Cuba “en una dirección positiva”, según Earnest. 

La Casa Blanca indicó en el comunicado que la reunión estuvo centrada en hablar de los “últimos avances” en el proceso de normalización de las relaciones, así como en las “medidas adicionales” que pueden tomar los dos Gobiernos para “profundizar la cooperación”. 

En ese sentido, Obama destacó ante Castro los recientes “cambios normativos” anunciados por su Gobierno y que “permitirán a más estadounidenses viajar y hacer negocios con Cuba”, además de “ayudar a mejorar la vida del pueblo cubano”. 

La semana pasada entraron en vigor nuevas normas adoptadas por el Gobierno de EE.UU. que amplían a sus ciudadanos las facilidades para viajar, hacer negocios, enviar remesas y prestar servicios de telecomunicaciones en Cuba, aunque el turismo sigue prohibido.

De acuerdo con la Casa Blanca, Obama también subrayó el “progreso” que ha supuesto el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la reapertura en julio pasado de las embajadas en Washington y La Habana. 

Tras el encuentro, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, explicó en una conferencia de prensa que Castro pidió a Obama que utilice sus facultades ejecutivas para debilitar el embargo contra la isla si quiere seguir avanzando en el proceso de normalización de las relaciones bilaterales. 

“El bloqueo impuesto a Cuba persiste en su totalidad, está en completa aplicación, no ha sido en absoluto modificado”, insistió el canciller, quien recordó, además, que para la isla la devolución de los territorios donde se encuentra la base estadounidense de Guantánamo es un “elemento de alta prioridad”. 

Como cada año desde hace más de dos décadas, Cuba está impulsando en la Asamblea General de la ONU una resolución para pedir el fin del embargo, un texto que habitualmente obtiene un respaldo mayoritario y siempre el voto en contra de EE.UU. 

El Gobierno estadounidense adelantó esta semana que aún no ha tomado una decisión sobre cómo votará en octubre ante ese documento, lo que ha alimentado las especulaciones acerca de que, por primera vez, podría optar por abstenerse.  

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