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Nuevos impuestos en Costa Rica es reto para el que gane

Los candidatos presidenciales de izquierda subirían la tributación de llegar al poder

Cinco de los 13 candidatos luego de un debate presidencial. Al centro Johnny Araya alega con su principal contrincante de izquierda, José María Villalta, al extremo derecho. foto edh / archivo

Cinco de los 13 candidatos luego de un debate presidencial. Al centro Johnny Araya alega con su principal contrincante de izquierda, José María Villalta, al extremo derecho. foto...

Cinco de los 13 candidatos luego de un debate presidencial. Al centro Johnny Araya alega con su principal contrincante de izquierda, José María Villalta, al extremo derecho. foto edh / archivo

COSTA RICA. Nuevos paquetes de impuestos, el combate a la corrupción y el déficit fiscal son algunos de los retos y dilemas que tendrá que enfrentar el que gane la presidencia en Costa Rica este próximo domingo 2 de febrero.

Los temas que más han acaparado la discusión son si el futuro mandatario impulsará más impuestos a los costarricenses para solventar el déficit fiscal que cerró 2013 en un 5.4 % del producto interno bruto (PIB).

El Ministerio de Hacienda ha alertado que el déficit se podría incrementar en 2014 hasta más del 6 % si no se lleva a cabo una reforma tributaria que garantice más ingresos y que establezca herramientas para mejorar la recaudación.

José María Villalta, del izquierdista Frente Amplio, el más joven de los aspirantes y con posibilidades de llegar al poder, es de la idea de implementar más impuestos, sobre todo, a los que más tienen; también el candidato oficialista Johnny Araya, del Partido Liberación Nacional (PLN), propone reformas en materia tributaria, pero con otros matices.

Araya ha propuesto la conversión del impuesto de ventas en uno de valor agregado que amplíe la base impositiva, así como el establecimiento de la renta global y mundial.

"Se requiere un ajuste fiscal que debería al menos dar un 2 % del PIB, en conjunto con eficiencia tributaria y mejora del gasto", dice Araya, quien reconoce que no resolverá el problema pero que el país "puede manejarse a nivel de déficit".

Mientras que Villalta afirma que en su plan de Gobierno propone un impuesto especial para la "comida chatarra", con el objetivo de promover estilos de vida saludables y una mejor nutrición en centros educativos.

"Tenemos una propuesta para una justicia tributaria. La mayoría de los impuestos lo paga la clase trabajadora, la clase media. Los que más tienen no contribuyen de acuerdo con su riqueza", asegura el izquierdista.

El candidato de Frente Amplio dice que reformará el impuesto de la renta para que "los ricos paguen" y que establecerá un impuesto del valor agregado diferenciado para "artículos de lujo que consumen el 10 % de los más ricos" en Costa Rica y así elevar la carga tributaria del país del actual 13 % al 18 %, sumado a la transparencia y eficiencia en la recaudación.

También el candidato Luis Guillermo Solís, del centro izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC) comparte la idea de más impuestos, pero no al inicio de la gestión.

"Durante dos años no va a haber nuevos impuestos. Primero hay que garantizar a la gente que los impuestos que se recaudan se gastan y se recogen bien y que se lucha contra la corrupción", dice Solís.

El candidato del PAC afirma que para los últimos dos años de un eventual Gobierno suyo espera haber ganado la credibilidad de la gente, para impulsar la conversión del impuesto de ventas "regresivo" a uno del "valor agregado más progresivo".

Además, asegura que no establecerá nuevos impuestos a las empresas establecidas en zonas francas porque es el sector más dinámico de la economía.

Sin embargo, Otto Guevara, del derechista Movimiento Libertario, y Rodolfo Piza, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) están en contra de aumentar impuestos.

Contra la corrupción

El combate de la corrupción es otro de los asuntos que enfrentará el ganador de la Presidencia.

Araya afirma que al igual que los aspirantes a diputados se comprometieron a renunciar a su inmunidad en caso de que se les eleve a juicio por delitos comunes, lo hará también de llegar al poder.

En Costa Rica los últimos dos gobiernos han sido del PLN con Óscar Arias (2006-2010) y Laura Chinchilla (2010-2014), pero el candidato oficialista ha preferido desmarcarse de ambas administraciones.

"No quiero ser la réplica de otro gobierno que ya pasó. Reconozco los errores y los logros de ambos gobiernos. Pero voy a renovar liderazgos y recoger las raíces históricas socialdemócratas", dice Araya.

Villalta expresa que en Costa Rica "ha imperado el saqueo de los fondos públicos en los últimos años, en los últimos gobiernos de receta neoliberal".

Y Guevara, quien asevera que él no está involucrado en actos de corrupción, reconoce que hay denuncias en contra de funcionarios de su partido por estafas y que "serán los tribunales de justicia los que determinen si se cometieron ilícitos".

Otro tema en el tapete es el grave rezago en infraestructura que se refleja en los índices del Banco Mundial y que ubican a Costa Rica entre los peores países en infraestructura.

El ranking 2013 sobre clima empresarial del Banco Mundial situó a Costa Rica en el lugar 125 en infraestructura, en el 128 en calidad de puertos y en el 133 en la cantidad de días para abrir un negocio.

Solís, Villalta y Araya han propuesto fortalecer el Ministerio de Obras Públicas y Transportes para que vuelva a construir obra pública y que no solo las otorgue en concesión a privados. —AGENCIAS

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