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Norcorea prepara misiles para atacar bases de EE. UU.

Estudiantes norcoreanos durante una marcha en la plaza Kim Il Sung, en apoyo al régimen de Pyongyang. Foto EDH / AP

Estudiantes norcoreanos durante una marcha en la plaza Kim Il Sung, en apoyo al régimen de Pyongyang. Foto EDH / AP

Estudiantes norcoreanos durante una marcha en la plaza Kim Il Sung, en apoyo al régimen de Pyongyang. Foto EDH / AP

SEÚL/WASHINGTON. Corea del Norte puso ayer en posición de espera sus unidades de misiles para atacar las bases militares de Estados Unidos en Corea del Sur y el Pacífico, después de que Washington hiciera volar dos bombardeos invisibles con capacidad nuclear sobre la península de Corea en una inusual demostración de fuerza.

Además, ha declarado a través de su agencia oficial que "entra en estado guerra" con Corea del Sur.

"Desde este momento las relaciones norte sur entrarán en un estado de guerra y todos los asuntos -entre los dos bandos que separan el paralelo 38- se resolverán de esa manera", dijo la agencia oficial de noticias KCNA.

Con estas palabras aumenta el clima prebélico en la zona, que ayer ya tuvo un definitivo episodio al anunciar Pyongyang que sus misiles estaban preparados para disparar en cualquier momento a Corea del Sur y a las bases americanas en el Pacífico.

El dictador norcoreano, Kim Jong-un, firmó las órdenes en una reunión con sus generales y "consideró que ha llegado la hora de ajustar cuentas con los imperialistas de EE. UU. a la vista de la situación imperante", dijo KCNA.

KCNA detalló que Corea del Norte y EE.UU. solo podrían arreglar sus diferencias "por medios físicos". Pyongyang tiene un arsenal de misiles Scud de corto alcance de la época soviética que pueden llegar a Corea del Sur, pero sus misiles de largo alcance Nodong y Musudan, que en teoría podrían llegar a las bases de EE. UU. en el Pacífico, no están probados.

China, el único aliado importante del Norte, repitió su llamamiento a la contención en la península coreana en una comparecencia habitual del ministerio de Asuntos Exteriores, y no criticó los vuelos estadounidenses.

Rusia, por su parte, dijo que el aumento de la actividad militar cerca de Corea del Norte podría causar una tensión que se descontrolara, criticando implícitamente los vuelos estadounidenses.

"Nos preocupa que junto a la reacción adecuada y colectiva en el Consejo de Seguridad de la ONU, se está adoptando una acción unilateral cerca de Corea del Norte que está aumentando la actividad", declaró a los periodistas el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov. "Esta situación podría simplemente salirse de control", agregó.

Pyongyang también ha cancelado un armisticio acordado con Estados Unidos que puso fin a la guerra coreana de 1950-53 y cortó todas las comunicaciones con las fuerzas estadounidenses, Naciones Unidas y Corea del Sur.

"Los norcoreanos tienen que entender que lo que están haciendo es muy peligroso", dijo el jueves a la prensa en el Pentágono el secretario general de Defensa de EE. UU., Chuck Hagel.

"Debemos dejar claro que nos tomamos muy en serio estas provocaciones del Norte, y que responderemos a ellas".

Movimientos de tropas

El jueves, EE. UU. envió dos bombarderos B-2 Spirit –con capacidad de evadir radares– a realizar vuelos de práctica sobre Corea del Sur, respondiendo a una serie de amenazas de Corea del Norte.

Los aviones volaron desde EE. UU. a Corea del Sur y regresaron, en lo que pareció ser el primer ejercicio de su tipo, diseñado para mostrar la capacidad de Washington de realizar ataques de precisión a gran distancia "rápidamente y a voluntad", aseveró el Ejército estadounidense.

Las noticias de la respuesta de Kim fueron inusualmente rápidas. "Finalmente firmó el plan de los preparativos técnicos de cohetes estratégicos del Ejército Popular de Corea, ordenándoles estar preparados para disparar de manera que puedan atacar en cualquier momento EE. UU. continental, sus bases militares en los teatros de operaciones del Pacífico, incluidos Hawai y Guam, y aquellas en Corea del Sur", dijo KCNA.

"El camino de la paz para los norcoreanos es claro", dijo ayer Josh Earnest, portavoz adjunto de la Casa Blanca, al subrayar que Corea del Norte debe poner fin a su programa nuclear, cumplir con sus obligaciones internacionales y detener su "retórica belicista".

Earnest, que habló a los periodistas que viajaron en el Air Force One a Miami, a cubrir un acto del presidente Barack Obama, indicó que EE. UU. está coordinándose con los países aliados, pero también con China y Rusia, "que tienen una participación significativa en la resolución de esta situación de forma pacífica".

La agencia surcoreana de noticias dijo que hubo movimientos adicionales de tropas y vehículos en los emplazamientos de misiles de medio y largo alcance del Norte, indicando que podrían estar preparados para disparar.

Corea del Norte ha lanzado una andanada de amenazas diarias desde comienzos de este mes, cuando EE. UU. y el Sur, aliados en la guerra de 1950 a 1953, iniciaron maniobras unas militares de rutina que han dicho son de naturaleza puramente defensiva.

EE. UU. también hizo volar bombarderos B-52 sobre Corea del Sur anteriormente esta semana.

Corea del Norte ha puesto a sus fuerzas militares en estado alerta máxima para combatir lo que llama ejercicios militares de guerra "hostiles".

A pesar de la retórica de Pyongyang, mantiene abierta una zona económica conjunta con Corea del Sur que genera $2,000 millones al año en comercio, dinero que el empobrecido estado no puede permitirse perder. —AGENCIAS

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