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Milicianos buscan a 43 estudiantes desaparecidos

Hallan en México más fosas que podrían contener cuerpos de los estudiantes.

Activistas marchan en apoyo a los 43 jóvenes desaparecidos en Iguala, Guerrero.

Activistas marchan en apoyo a los 43 jóvenes desaparecidos en Iguala, Guerrero.

Activistas marchan en apoyo a los 43 jóvenes desaparecidos en Iguala, Guerrero.

GUERRERO. En paralelo al operativo del gobierno de México, centenares de milicianos comunitarios de la región de Guerrero (sur) se lanzaron a la búsqueda de 43 estudiantes desaparecidos hace casi dos semanas, y dicen estar dispuestos a llegar hasta las entrañas de un territorio en poder del narcotráfico.

Machete y pala en mano, y calzando sandalias de cuero, medio millar de los llamados "autodefensas" escudriñan los cerros de la región, cavan donde ven tierra removida y buscan hasta debajo de las piedras a los estudiantes, que desaparecieron el 26 de septiembre luego de que policías del municipio de Iguala (Guerrero) abrieran fuego contra ellos junto a sicarios del cártel local Guerreros Unidos.

Estos campesinos -que se levantaron en armas en 2013 contra narcos ante la inacción de las autoridades- trabajan a su manera al margen de los cientos de soldados y policías federales que fueron desplegados en la zona y que asumieron la seguridad en Iguala.

El hecho de que los universitarios sobrevivientes fueron vistos por última vez a bordo de patrullas con rumbo desconocido, aunado al hallazgo de 28 fosas clandestinas hacen sospechar que los estudiantes hubieran sido entregados al cártel para ser asesinados.

Ayer, las autoridades mexicanas dijeron que hallaron otras cuatro fosas clandestinas con cuerpos calcinados.

Sin embargo, mientras los cadáveres de las fosas no sean identificados, lo que podría llevar varias semanas, los milicianos se aferran a la posibilidad de que estén con vida, secuestrados por policías que aún están fugitivos de la justicia.

Las familias, que desconfían de las autoridades, también se resisten a creer que sus hijos estén muertos, aunque dos sicarios confesaron haber matado a 17 alumnos en el lugar donde se localizaron las fosas comunes.

"Han visto gente con comida" que era trasladada en dirección de unas cuevas y "no descartamos la posibilidad de que los hayan mantenido vivos" en esas grutas, dijo Mauro Rosaría, de la autodefensa de Tecoanapa (Guerrero).

Decenas de miles marcharon el miércoles en Ciudad de México, Guerrero y otros estados s para exigir que se encuentre a los estudiantes. —AGENCIAS.

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