Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Migración y seguridad en la agenda Peña Nieto-Obama

Ambos mandatarios se reunirán hoy en Washington y discutirán sobre economía, así como sobre la desaparición de 43 estudiantes

El presidente de EE. UU. Barack Obama estrecha la mano de su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, en noviembre de 2012.

El presidente de EE. UU. Barack Obama estrecha la mano de su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, en noviembre de 2012.

El presidente de EE. UU. Barack Obama estrecha la mano de su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, en noviembre de 2012.

MÉXICO. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se reunirá hoy con su homólogo estadounidense, Barack Obama, en Washington, en su primera visita a la capital de Estados Unidos como mandatario.

La Secretaría de Exteriores mexicana detalló que la colaboración entre los dos países en inmigración y seguridad son de los principales asuntos por tratar en la agenda.

México desea reconocer a la Administración de Obama la acción ejecutiva que protege, de momento, a cerca de cinco millones de personas indocumentadas, la mayoría de ellas de nacionalidad mexicana.

En Estados Unidos viven cerca de 11.5 millones de personas sin papeles, de las cuales —según expertos— el 60 % son mexicanos, de lejos la comunidad más importante entre los 52 millones de hispanos.

En la política de seguridad "no prevemos modificación alguna de ninguna de las dos partes, más bien es dar cuenta de los avances que hemos tenido y plantear los retos y las metas para este año", dijo la semana pasada el vicecanciller mexicano para América del Norte, Sergio Alcocer.

México impulsa la Iniciativa Mérida, un plan antidrogas conjunto con Washington.

Además del paso de personas, uno de los temas sempiternos en la agenda de los dos países, que comparten una frontera de 3,185 kilómetros, la más transitada del mundo con 350 millones de cruces al año, están los efectos económicos. El 70 % del comercio que intercambian es terrestre. México es el tercer socio comercial de Estados Unidos, y este el primero de su vecino del sur: el 80 % de las exportaciones mexicanas se dirigen a territorio estadounidense.

Esta es también la primera vez que los presidentes se reúnen después de que Peña Nieto enfrentase el año más duro de su Gobierno, salpicado por escándalos, inseguridad y sellado por la tragedia de Ayotzinapa: la desaparición de 43 estudiantes de magisterio en una emboscada, que causó in situ la muerte de seis personas.

EE. UU. ha mostrado su preocupación y ha ofrecido su cooperación en la identificación de los restos que la Fiscalía mexicana ha mostrado como los que, probablemente, pertenecen a los jóvenes.

El subsecretario de Relaciones Exteriores añadió que en la reunión se abordará la preocupación por la violencia, pero subrayó que "no únicamente se circunscribe" al caso mexicano. Puso, por ejemplo, el caso de las protestas en Ferguson, desatadas después de que un fallo judicial declarase inocente a un policía blanco que había matado a un joven negro de 18 años, Michael Brown. "Dentro de Estados Unidos sabemos que han existido fenómenos de violencia en la zona de Misuri, por mencionar un caso".

Obama y Peña Nieto aprovecharán para conversar sobre la histórica normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, y los temas que competen a los tres países.

Según Alcocer, México espera ser un "actor relevante y útil" en el renovado diálogo entre Washington y La Habana.

Pero también Obama y Peña Nieto evaluarán temas que competen a los tres países como los límites marítimos, la inclusión financiera y bancaria en la isla, así como los desastres naturales, señaló el vicecanciller. —AGENCIAS.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación