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Estados Unidos

Masacre en una universidad de Oregon: 10 muertos

Autoridades confirmaron 7 heridos. El tirador murió en un enfrentamiento con la policía

Una víctima del tiroteo en Roseburg es trasladada por socorristas.

Una víctima del tiroteo en Roseburg es trasladada por socorristas. | Foto por Agencia AP

Una víctima del tiroteo en Roseburg es trasladada por socorristas.

ROSEBURG. Un tiroteo ocurrido ayer en la universidad técnica Umpqua Community College, de Roseburg, en el estado de Oregón (EE.UU.), dejó unos 10 muertos y 7 heridos, en un suceso en el que el sospechoso, un joven de 20 años, murió tras enfrentarse con la Policía. 

“Esta es la mejor información que tenemos, y la más precisa”, apuntó el alguacil John Hanlin, quien admitió que se había producido un baile de cifras a lo largo del día en cuanto al número de víctimas, pero aseguró que la cifra exacta es de 10 muertos y 7 heridos. 

El sospechoso murió tras abrir fuego contra las autoridades, informó Hanlin. 

Más de 100 detectives y agentes de Policía se encontraban en el lugar de los hechos, agregó. 

La gobernadora de Oregón, Kate Brown, añadió posteriormente que se trataba de un joven de 20 años. 

“Aún es pronto para conocer todos los hechos, pero los efectos de un suceso como este serán duraderos”, apuntó Brown. 

Según las autoridades, los heridos se encontraban en diferentes clases del campus. 

“Llegamos y encontramos múltiples pacientes en múltiples aulas. Las autoridades se encuentran en el lugar de los hechos y el tirador ha sido neutralizado”, afirmó Ray Shoufler, del departamento de bomberos de Douglas County. 

Las fuerzas de seguridad respondieron a las primeras llamadas de emergencia en torno a las 10:38 hora local.

Posteriormente, se rastreó la zona en busca de otros posibles sospechosos, algo que, por el momento, se descartó. 

Más tarde, un visiblemente frustrado presidente Barack Obama dijo que pensamientos y oraciones ya no son suficientes y que es necesario abordar el problema lo antes posible desde un punto de vista político para atajar la violencia armada en el país.

Con cierto enojo en su voz, dijo que la nación se ha insensibilizado ante tales balaceras y la respuesta se ha vuelto una rutina. Pidió cambios en las leyes de armas del país.

“De alguna manera, esto se ha convertido en una rutina, las informaciones son rutinas, mis reacciones aquí en este podio son una rutina, y lo es la conversación posterior”, afirmó en una dura e irónica declaración ante los medios desde la Casa Blanca.

Por eso, pidió a los estadounidenses que presionen para lograr que el Legislativo impulse políticas efectivas para frenar la violencia armada, como hicieron otros países como Australia o Reino Unido, naciones que utilizó de ejemplo.  

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