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Marcha atrás al IVA en las colegiaturas y en viviendas

Proponen más impuesto a diésel, gasolina, azúcar y cerveza

El Parlamento mexicano analizará en los próximos días un proyecto de reforma fiscal que ha puesto a prueba al presidente Enrique Peña Nieto para contentar a todos. foto edh / archivo

El Parlamento mexicano analizará en los próximos días un proyecto de reforma fiscal que ha puesto a prueba al presidente Enrique Peña Nieto para contentar a todos. foto...

El Parlamento mexicano analizará en los próximos días un proyecto de reforma fiscal que ha puesto a prueba al presidente Enrique Peña Nieto para contentar a todos. foto edh / archivo

MÉXICO. El gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México está dispuesto a ajustar la propuesta de reforma fiscal enviada por el presidente Enrique Peña, que ha causado un gran rechazo entre partidos de oposición y sectores empresariales.

El presidente del PRI, César Camacho, dijo que estarían dispuestos a revisar la intención de gravar con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) colegiaturas e intereses de hipotecas o los alquileres de viviendas.

"Acordamos los priístas en permanente comunicación entre las bancadas y la dirigencia nacional impulsar ajustes, ajustes como el IVA en colegiaturas, en la aplicación de IVA a los intereses hipotecarios sobre la renta a casas habitación", añadió.

La reforma fiscal fue presentada el pasado 8 de septiembre por Peña Nieto y debe ser analizada en los próximos días en el Parlamento, primero por los diputados y después por los senadores, a partir del proyecto gubernamental.

Forma parte de un paquete económico que incluye propuestas de fondo, como una pensión universal o un seguro de desempleo, y también correcciones en conceptos tributarios diversos, algunos de los cuales mencionó Camacho en su rueda de prensa.

La reforma fiscal propone subir los impuestos a los que más ganan y gravar las ganancias bursátiles, entre otras cosas, con lo que buscaría ingresos adicionales equivalentes al 1.4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2014.

Pero la propuesta ha sido fuertemente criticada por organismos empresariales y organizaciones de oposición, como el derechista y ex gobernante Partido Acción Nacional (PAN), la segunda fuerza política en el Congreso, que argumenta que la iniciativa lastima a la clase media.

Ayer, diputados de todas las fuerzas políticas iniciaron el cabildeo con la Secretaría de Hacienda para realizar los cambios a la propuesta de reforma fiscal de Peña Nieto y reponer los $3,052 millones que se perderían al no cobrar IVA en colegiaturas y renta a viviendas e hipotecas, entre otros ajustes.

En las primeras reuniones, después de los cambios que anunciaron los integrantes del PRI y del PRD a la propuesta del Ejecutivo, se pusieron sobre la mesa nuevos impuestos como el de gravar con un peso ($0.08) el litro de la gasolina y diésel, cobrar un peso más ($0.08) al kilo de azúcar e imponerle un gravamen más alto a la cerveza.

Además, se ha propuesto aumentar el impuesto a las bebidas gaseosas para financiar el combate a la obesidad.

La propuesta de Peña Nieto de subir un peso ($0.08) por litro de refresco, ha provocado la ira de la industria de las bebidas en el país con el mayor consumo anual de sodas. El mexicano promedio consume 163 litros (43 galones) de refresco al año.

Embotelladoras, distribuidores y la industria azucarera han comprado páginas completas de anuncios y transmitido anuncios en medios de comunicación para oponerse a la medida. El gobierno quiere utilizar los ingresos para colocar bebederos en escuelas, donde prácticamente no hay.

La industria refresquera es una de las que más dinero y clientes suma en el país. Se calcula que la venta de refrescos representa 40% del ingreso de las tiendas pequeñas en México. —AGENCIAS.

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