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Maduro da empleo en PDVSA a cabecilla terrorista de ETA

Llegó desde España en los años 80 a la localidad costera de Chichiriviche, oeste de Caracas

Captura de pantalla del sitio web del periódico El Confidencial que publicó la ayuda del chavismo al cabecilla etarra. foto edh / internet

Captura de pantalla del sitio web del periódico El Confidencial que publicó la ayuda del chavismo al cabecilla etarra. foto edh / internet

Captura de pantalla del sitio web del periódico El Confidencial que publicó la ayuda del chavismo al cabecilla etarra. foto edh / internet

MADRID. La disputa del régimen venezolano con el Gobierno español, que durante las últimas semanas registró una escalada verbal entre ambos, acaba de sumar un nuevo capítulo, aunque esta vez con la ETA como protagonista de reparto.

Según el periódico ibérico El Confidencial, el gobernante Nicolás Maduro decidió darle empleo en Petróleos de Venezuela (PDVSA) a Xabier Arruti Imaz, cabecilla del grupo extremista del País Vasco que los expertos en la lucha antiterrorista ponen al frente de la estructura que la organización mantiene en el país sudamericano.

Venezuela, que se ha convertido en una especie de refugio operativo e intelectual de la actividad armada de la organización extremista, también cobija a otros dos etarras de primera línea como lo son Koldo Zurimendi y Asun Arana.

Escapándose de la Justicia de su país, Arruti llegó a Venezuela durante la década de 1980. Y hasta ahora se había mantenido con el restaurante que puso en la localidad costera de Chichiriviche, al oeste de Caracas, uno de los puntos más calientes del exilio etarra en la potencia petrolera.

En esa localidad también tiene una licorería otro etarra, Juana Chaos, condenado en España por 25 asesinatos.

Sobre Chaos, el Ejecutivo venezolano sigue sin responder al requerimiento de la Justicia española para que entregue al sanguinario etarra, que reside en el norte del país desde que huyó de Irlanda del Norte en 2010 y tiene una causa pendiente en la Audiencia Nacional. Pero el Ejecutivo de Maduro también está prestando apoyo a la banda de otras formas más discretas.

En el caso de Arruti, a lo largo de tres décadas, supo mezclar el restaurante con su carrera política como representante en el estado de Falcón del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Aunque no satisfecho con eso, Maduro se propuso ofrecerle una ayuda extra consiguiéndole un salario público.

Según consta en la base de datos del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, a la que tuvo acceso El Confidencial, el jefe de ETA en ese país trabaja en la actualidad para la compañía Gas Comunal SA, una filial de PDVSA.

Salario generoso

Además, el sueldo que Arruti percibe por sus labores dentro de la gigantesca compañía estatal de hidrocarburos venezolana se encuentra muy por encima del magro promedio del país.

La mayoría de los habitantes de la nación sudamericana se mueven en torno al salario mínimo, fijado por el Palacio de Miraflores en 5,634 bolívares, el equivalente a casi 900 dólares.

No obstante, según figura en la documentación oficial Arruti recibe por estos días 11,976 bolívares, el equivalente a $1,900 , más del doble del salario mínimo. Esto a pesar de no contar con algún tipo de experiencia profesional conocida en el ámbito del gas ni de los hidrocarburos.

Ésta no es la primera vez que el chavismo "blinda" con sus petrodólares a un terrorista de la ETA. El anterior caso fue el de Arturo Cubillas, excabecilla del grupo vasco en Venezuela y quien primero fue contratado por el Instituto Nacional de Tierras y en estos momentos se desempeña en la Corporación Venezolana de Alimentos, S.A.

En 2013 abandonó ese organismo durante unas semanas pero, tal y como recoge el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, ha vuelto a incorporarse a la misma empresa pública, creada en 2010 por Hugo Chávez, para gestionar explotaciones agrícolas y ganaderas de propiedad estatal. —AGENCIAS

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