Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Oslo

Los corrupción de la estatal Petrobras alcanza Noruega

La empresa Sevan Drilling habría pagado sobornos a la petrolera

La presidenta Dilma Rousseff.

La presidenta Dilma Rousseff afronta la posible apertura de un juicio con miras a destituirla. | Foto por novacachoeira.com.br

La presidenta Dilma Rousseff afronta la posible apertura de un juicio con miras a destituirla.

OSLO. El escándalo de corrupción en torno a la compañía petrolera estatal brasileña Petrobras se extendió hasta Noruega, donde la Policía registró los ambientes de Sevan Drilling, según el diario Dagens Naeringsliv (DN).

En un comunicado, esta compañía especialista en la perforación en aguas muy profundas anunció el registro de sus instalaciones.

Se sospecha que esta empresa “pagó importantes sumas en sobornos para asegurarse contratos con la compañía petrolera brasileña Petrobras”, según publicó el diario económico Dagens Naeringsliv.

   De acuerdo con Sevan Drilling, controlado por Seadrill, los contratos fueron firmados entre 2005 y 2008, en la época en que la empresa formaba parte de Sevan Marine, especializado en servicios offshore.

En Brasil habían surgido a fines de junio sospechas sobre la legalidad de los negocios de Sevan Drilling en este país.

La empresa se anticipó y confió una auditoría a un gabinete de abogados, que entregó el viernes su informe, en el que se dice que “es más probable (que improbable) que se hayan realizado pagos irregulares sobre la atribución de contratos”, según informó DN.

Fiscales han acusado a ejecutivos de las principales firmas de ingeniería del país de formar un cártel para manipular los contratos y cobrar excesivamente a Petrobras por sus servicios, usando los montos adicionales para llenar sus propios bolsillos, sobornar a políticos y financiar campañas electorales.

Las pérdidas de la estatal brasileña Petrobras relacionadas con un extendido escándalo de corrupción posiblemente superarán los $5 mil 300 millones, dijo el fiscal federal, Deltan Dallagnol.

Mientras, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, inició ayer la agenda oficial de su visita a Suecia y Finlandia con una reunión con el rey sueco, Carlos XVI Gustavo, en el palacio real de Estocolmo.

El viaje de Rousseff a Suecia y a Finlandia, adonde llegará el martes, tiene un marcado acento económico y la intención es promover la presencia de inversores de ambos países en Brasil.

La mandataria sudamericana se propone abordar con sus interlocutores nuevas posibilidades de cooperación en las áreas de defensa, energías renovables, tecnología y educación.

Brasil precisa atraer capitales extranjeros para tratar de paliar su delicada situación económica, ya que los pronósticos de analistas y organismos como el Fondo Monetario Internacional apuntan a una contracción en torno al 3%.

La gira por el norte de Europa se produce en medio de las tensiones políticas que atraviesa en su país el Gobierno brasileño.

Rousseff afronta una grave crisis política, derivada de los escándalos de corrupción en la compañía estatal Petrobras y la ofensiva de la oposición para promover un juicio con miras a su destitución por irregularidades en las cuentas fiscales.  

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación