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Juez posterga hasta el martes decisión sobre Pérez Molina

El ex mandatario regresó a una celda en el cuartel de Matamoros, dentro de la capital, mientras espera la decisión del juez que se dará a conocer la otra semana luego de valorar la petición de la Fiscalía y su defensa

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Otto Pérez Molina dijo sentirse triste porque no podrá votar mañana. | Foto por EFE

El juez Miguel Ángel Gálvez postergó hasta el próximo martes 8 de septiembre su decisión sobre el futuro del expresidente de Guatemala Otto Pérez Molina, implicado en un caso de corrupción que le obligó a dimitir al cargo. 

El ex jefe de Estado permanecerá en prisión provisional en la cárcel del cuartel militar Matamoros, en la capital, a donde ingresó el jueves por orden de Gálvez, que dictó esa medida para garantizar la continuidad de la audiencia y resguardar la seguridad de Pérez Molina, según explicó el magistrado. 

El juez afirmó ayer, en la primera audiencia de declaración del exgobernante, que necesita tiempo para dar su veredicto en vista de que los alegatos presentados por el abogado defensor, César Calderón, “tienen cierta lógica”. 

El juez dijo que analizará todos los medios de prueba que se han presentado durante la audiencia, que culminó ayer tras dos días, y en la que la Fiscalía pidió ligar a proceso a Pérez Molina por el caso de la red de fraude aduanero “La Línea”, mientras que el exgobernante insistió en su inocencia. 

La Fiscalía imputó a Pérez Molina los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera. 

El abogado Calderón aseguró que Pérez Molina no pudo cometer defraudación aduanera porque nunca realizó importaciones y que, al no ser un importador tampoco puede ser procesado por asociación ilícita ya que no es parte de la delincuencia organizada. 

Además Pérez Molina no pudo cometer el delito de cohecho pasivo porque no existen pruebas de que haya solicitado o pedido dinero de la red “La Línea”. 

El abogado preguntó “¿dónde está el dinero?”, que supuestamente obtuvo Pérez Molina de la corrupción aduanera, y pidió al juez que decrete la “falta de mérito” en la acusación contra el general retirado. 

“Aunque la ciudadanía ya lo ha sentenciado, usted señor juez no puede ligar a proceso a Pérez Molina”, enfatizó Calderón. 

El fiscal del Ministerio Público (MP-Fiscalía), José Morales, por su lado, pidió que el expresidente sea ligado a proceso por existir “indicios racionales” de que cometió los delitos imputados. 

Morales basó su petición en escuchas telefónica que presentó como evidencias, en los que los integrantes de la red hacen referencia al “1”, al “mero mero”, que según el fiscal, es Pérez Molina. 

La petición de la Fiscalía fue respaldada por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un ente de la ONU partícipe de la investigación y que actúa como querellante en el caso de “La Línea”, que obligó a Pérez Molina a presentar su renuncia a la Presidencia ante el Congreso, que la aceptó. 

Luce cansado

Con el rostro cansado pero intentando mantener la compostura, el ex presidente de Guatemala Otto Pérez Molina compareció frente al juez por segundo día consecutivo, en una audiencia en la que hasta el narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán fue nombrado. 

“Estoy muy triste”, dijo Pérez Molina escuetamente al final de la audiencia, pese a advertirle a docenas de periodistas que por recomendación de sus abogados no se pronunciaría sobre el caso. 

El exgobernante repitió su misma rutina del jueves y saludó con la mano a guardias, oficiales del juzgado y hasta la Fiscalía, compuesta por abogados del Ministerio Público, además de juristas de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). 

“Dormí poco, pero mejor que el miércoles”, aseguró el mandatario.

Con más de 15 cámaras de vídeo siguiendo cada uno de sus gestos, Pérez Molina se mantuvo tranquilo en la audiencia junto a sus abogados César Calderón y Moisés Galindo, defensores también del ex general retirado acusado de genocidio, Efraín Ríos Montt. 

La sala del juzgado, situada en el piso 14 del edificio, recibió a más de medio centenar de periodistas guatemaltecos y extranjeros, quienes junto a unos 30 guardias del Sistema Penitenciario y agentes de seguridad del organismo escucharon la primera declaración de Pérez Molina. 

“En la década de 1990 dirigí una operación para capturar al narcotraficante más importante del mundo, Joaquín “El Chapo” Guzmán”, recordó el exmandatario, quien tomó posesión en enero de 2012 como el presidente 48 en la historia de Guatemala. 

“Lo traigo a colación, señor juez, porque ya se imagina usted lo que hizo ‘El Chapo’ y su gente cuando lo capturamos”, añadió el militar retirado. 

Pérez Molina advirtió que el narcotraficante mexicano intentó sobornarlo. 

“El ofrecimiento de ‘El Chapo’ era 10 veces más de lo que me acusa el MP y la CICIG de haberme apoderado. Según sus suposiciones, me hubieran tocado 800 mil dólares en “La Línea”. No pondría mi dignidad por esa cifra ni por ninguna”, subrayó. 

Pérez Molina también lamentó al final de la audiencia no poder votar mañana.

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