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Jacobson: habrá presión sobre Cuba para que respete derechos humanos

Negociadores de EE. UU. y Cuba se reúnen hoy en Washington para la cuarta ronda en la que tratarán la apertura de sus embajadas.

Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta. edh /archivo

Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta. edh /archivo

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WASHINGTON. La secretaria de Estado adjunta de EE. UU. para Latinoamérica, Roberta Jacobson, aseguró ayer que "muchos países" de la región están dispuestos a trabajar con Washington para lograr un mayor respeto a los derechos humanos en Cuba.

"Hay muchos países en el hemisferio que trabajarán con nosotros, públicamente o en privado", dijo Jacobson en respuesta al senador demócrata Ben Cardin, quien le pidió identificar países del continente con los que Estados Unidos pueda trabajar para "poner presión sobre Cuba para que respete los derechos humanos".

Jacobson citó en particular a "Costa Rica y Uruguay" como países que han dado indicaciones de respaldar ese objetivo, y a "aliados como Colombia, Perú y México, que han trabajado en difíciles asuntos de derechos humanos en este continente".

"Muchos (otros) en la región, en el Caribe y en Centroamérica, trabajarán con nosotros en esto, comprometidos con los mismos principios", agregó Jacobson en una audiencia en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense referida al proceso de deshielo entre EE. UU, y Cuba.

Las declaraciones de Jacobson ocurren en la víspera de la cuarta ronda de negociaciones para restablecer los lazos diplomáticos entre Estados Unidos y Cuba, cuya reunión se llevará a cabo hoy en Washington, en el Departamento de Estado.

La cuarta ronda

Jacobson también expresó ante el Senado que se mantendrán firmes en las exigencias de que la futura embajada en La Habana opere de forma similar a las que tiene en países como Rusia o China y que pueda entablar aún más contactos con cubanos, incluidos los disidentes.

Jacobson aseguró que Estados Unidos quiere "tener una embajada en la que los diplomáticos puedan salir, viajar, ver el país y hablar con la gente", así como recibir y enviar paquetes.

La discrepancia radica en que EE. UU. exige para sus diplomáticos una libertad de movimientos semejante a la que tienen en Rusia, China o Vietnam, mientras que Cuba quiere garantías de que no aprovecharán esa situación para establecer contactos con disidentes. —AGENCIAS.

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