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Incendios, alimentados por la sequía, causan estragos en EEUU

Ante la situación, el presidente estadounidense, Barack Obama, declaró hoy el estado de emergencia en el estado de Washington

Incendio en EE.UU.

 Decenas de incendios continúan asolando gran parte del oeste de EE.UU., especialmente en los estados de Washington, California y Oregón, donde la grave sequía y las altas temperaturas alimentan los fuegos que han arrasado miles de hectáreas.

Ante la situación, el presidente estadounidense, Barack Obama, declaró hoy el estado de emergencia en el estado de Washington, alerta que ya habían declarado las autoridades estatales ante la gravedad del asunto, pero ahora con la autorización del mandatario podrán ser usados recursos federales para paliar los daños.

Su gobernador, Jay Inslee, hizo unas declaraciones muy preocupantes al informar que ya se han registrado más de 100 incendios forestales en su estado, donde fallecieron tres bomberos en las labores de extinción.

"Quiero decir que esto es un cataclismo sin precedentes en nuestro estado", dijo Inslee. "Hay 390.000 hectáreas en llamas. El año pasado ya fue terrible con 250.000 hectáreas (quemadas)".

"En los próximos días sabemos que las cosas van a ser difíciles, y agradecemos a los que están haciendo todo lo posible para asegurarse de que el estado 'Siempre Verde' no se convierta en el estado de los bomberos", agregó el gobernador.

El Departamento estatal de Recursos Naturales informó hoy que revisará las ofertas de los voluntarios civiles para atajar los fuegos ante la situación excepcional que vive Washington, siendo esta la primera vez que el estado pide ayuda a los vecinos en una temporada de incendios.

Más de 3.000 bomberos y hasta 26 aviones de extinción trabajaron en Washington en las últimas horas, una situación que se replica en otros 80 focos de llamas detectados desde Alaska hasta Oregón, Idaho y Montana, según la página web especializada en incendios InciWeb.

Alrededor de 200 agentes militares en servicio activo ayudan también a combatir los incendios forestales en siete estados del oeste, la primera vez desde 2006 que los soldados de la Base Conjunta Lewis-McChord se han desplegado para tal deber.

En California, más de 12.000 bomberos están trabajando para sofocar 17 incendios declarados a lo largo de todo el estado, incluyendo el que asuela parte de Sierra Nevada, cerca del Parque Nacional Kings Canyon, provocando la evacuación de más de 2.500 visitantes, empleados y residentes.

En el estado de Oregón, la situación parece estar más bajo control después de que los bomberos consiguieran frenar uno de los incendios más peligrosos, que llegó a arrasar hasta 36 viviendas, aunque se han registrado al menos otros dos nuevos focos de llamas en las últimas horas.

En el norte de Idaho se tuvieron que ejecutar evacuaciones después de que varios incendios quemaran hasta 42 casas, y pusieran en peligro más viviendas pese a que casi un millar de bomberos trabajan para contener el fuego.

La extrema situación que está viviendo la costa oeste ha llevado incluso a pedir ayuda internacional.

Hasta 56 expertos de Australia y otros 15 de Nueva Zelanda, incluyendo especialistas en maquinaria pesada, líderes de equipo de emergencias y supervisores de operaciones viajarán a las zonas más afectadas para asesorar a los equipos estadounidenses que tratan de apagar los fuegos.

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