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Gana el "No" en Escocia y dimite primer ministro

Tras la derrota el funcionario dejará el camino libre a otro líder

El escocés Anton Doherty tocaba ayer la gaita frente al Big Ben en Londres en festejo por los resultados de la consulta. edh / EFE

El escocés Anton Doherty tocaba ayer la gaita frente al Big Ben en Londres en festejo por los resultados de la consulta. edh / EFE

El escocés Anton Doherty tocaba ayer la gaita frente al Big Ben en Londres en festejo por los resultados de la consulta. edh / EFE

EDIMBURGO. Tras el referéndum, que tuvo una participación récord de casi el 85 % del censo, en el que un 55 % de los escoceses votó en favor de "No" independizarse del Reino Unido y un 45 % apoyó el "Sí", el dirigente independentista, Alex Salmond, anunció ayer que dimitirá como primer ministro del Gobierno autónomo y como líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP).

"Para mí, mi tiempo como líder casi ha terminado pero para Escocia la campaña continúa y el sueño nunca morirá", aseveró Salmond.

Luego de la derrota en las urnas, el veterano político, que gobierna en mayoría en Escocia desde 2011, dijo que dejará el cargo en el congreso anual de su partido, que se celebrará del 13 al 15 de noviembre, cuando se elegirá a su sucesor o sucesora, y que la región se beneficiará "de un nuevo liderazgo" en la nueva fase de negociación con Londres para lograr más autonomía.

Sin dar más detalles, indicó que "hay un número de candidatos eminentemente cualificados y muy adecuados para ser líderes".

Y acotó: "Hemos perdido el voto del referéndum pero Escocia aún puede llevar la iniciativa política".

A pesar de que nadie subestima la capacidad del perseverante político para conseguir lo que se propone, muy pocos creían en ese momento que podría convencer a los escoceses para respaldar por mayoría el fin de 307 años de historia compartida con el Reino Unido.

El argumento de Salmond es que el petróleo y gas del mar del Norte y el contexto de la Unión Europea hacen a Escocia, un territorio de poco más de cinco millones de habitantes y unos 80 mil kilómetros cuadrados, más que autosuficiente.

El tozudo y sonriente político, el dirigente que más tiempo lleva al frente del Gobierno escocés, más de siete años, ya ha conseguido que su nombre entre en los libros de historia y el compromiso de que Escocia obtendrá más autonomía si ganaba el "No".

La reina Isabel II, soberana del Reino Unido, afirmó ayer que el "amor por Escocia" es aquello que mantiene unidos a los británicos.

Isabel II mostró su deseo de que el país "siga adelante" tras el referéndum.

Reacción en el mundo

Mientras, la comunidad internacional reaccionó ayer con alivio al resultado del referéndum celebrado el jueves en Escocia, en el que el "No" a la independencia obtuvo una victoria más amplia de lo que habían aventurado las encuestas previas.

El presidente estadounidense, Barack Obama, celebró el resultado de la consulta y felicitó a los escoceses "por su completo y enérgico ejercicio de democracia".

En un comunicado, Obama indicó que "a través del debate, la discusión y las apasionadas pero pacíficas deliberaciones, (los escoceses) recordaron al mundo las enormes contribuciones de Escocia al Reino Unido y al mundo y respaldaron mantener a Escocia dentro del Reino Unido".

"Deseamos continuar nuestra fuerte y especial relación con toda la gente de Gran Bretaña e Irlanda del Norte mientras encaramos los desafíos a los que se enfrenta el mundo", indicó Obama.

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, se mostró satisfecha por el resultado y apuntó la posibilidad de "repercusiones indirectas" del proceso sobre otros movimientos independentistas en Europa.

La jefa del Gobierno alemán no quiso entrar en detalles pero dejó entrever que prefería que se haya impuesto el "No" a la independencia.

En el ámbito institucional, la Unión Europea reaccionó también con satisfacción ante el resultado del referéndum de Escocia que, a juicio del presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, es "bueno" y favorece una "Europa más unida y fuerte".

El caso de Cataluña

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien también felicitó a los escoceses por haber protagonizado un "escrupuloso respeto a la legalidad", destacó que la decisión les ha llevado a evitar las "graves consecuencias" que habría conllevado la independencia.

La declaración de Rajoy se produjo previo a que el Parlamento de Cataluña aprobara ayer con una amplia mayoría una ley que permita convocar una consulta soberanista en la región, la cual tendría lugar el próximo 9 de noviembre, y que el Gobierno español rechaza por inconstitucional.

Tras la aprobación, el Ejecutivo español prevé organizar un Consejo de Ministros extraordinario entre hoy o mañana en el que se aprobaría el recurso contra la ley de consultas catalana, publicaron medios españoles—AGENCIAS.

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