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Fotos: Emotivo reencuentro entre militar y perro detector de bombas

Estuvieron juntos en el servicio durante nueve meses en Afganistán

Fotos: Emotivo reencuentro entre militar y perro detector de bombas

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Fotos: Emotivo reencuentro entre militar y perro detector de bombas

Un infante de marina se reunió esta semana con el perro que fue su compañero en Afganistán.

Después de graduarse de Jenison High School en 2008, Jeff DeYoung se enlistó en la Marina de Estados Unidos y durante el entrenamiento en Smithfield, Virginia, le fue asignado un perro labrador llamado Cena, cuyo trabajo era olfatear artefactos explosivos. Luego los dos pasarían nueve meses al servicio en Afganistán.

"Nuestra tarea principal era caminar 50 metros por delante del resto de la tropa, despejabamos la ruta. (Cena) siempre estaba al frente ", explicó DeYoung.

Así, el vínculo entre ambos se estrechó.

"Pasamos nueve meses en las trincheras, durmiendo en el suelo. Se bebió el agua de mi botella. Todo lo que era mío era suyo. A veces lo debía cargar para cruzar ríos. Le cubrí con mi cuerpo cuando estábamos bajo el fuego, Hicimos un vínculo como de hermanos", dice DeYoung.

Con el tiempo el momento de despedirse llegó, el servicio de DeYoung en Afganistán había terminado y Cena fue asigando a un nuevo infante de mariana, finalmente el can sirvió otra misión en el extranjero.

DeYoung aún recuerda la última vez que vio a Cena antes de la separación.

"Nos subimos al autobús ya rumbo a casa, Cena todavía estaba en el avión que nos había traido. Media hora antes estabamos sentados de frente. Así que fue muy impactante", dijo.

Esta semana, el jueves, después de cuatro años, los dos se reunieron en Detroit.

DeYoung, que ya no está en servicio activo y ahora vive en Muskegon, dijo que su esposa lo animó a controlar a Cena, así que llamó a la empresa propietaria y que se la había proporcionado a la Marina estadounidense.

Dos veces en cuatro años, la compañía no fue capaz de proporcionarle actualizaciones sobre dónde estaba Cena.

A principios de este año, la empresa contactó DeYoung para ver si le gustaría adoptar a Cena porque ya debía retirarse. DeYoung dijo que no tenía ni siquiera que pensar en ello. Dijo que sí.

El reencuentro fue en parte gracias a una organización llamada Misión de Rescate K9 que ayuda a militares para que se reúnen con sus perros de combate.

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