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Familias sirias tendrán un hogar en Uruguay

Son cinco familias; les enseñarán español y tendrán empleo

Un grupo de uruguayos dan la bienvenida a los sirios que llegan abordo de un bus a las afueras de Montevideo. foto edh /AP

Un grupo de uruguayos dan la bienvenida a los sirios que llegan abordo de un bus a las afueras de Montevideo. foto edh /AP

Un grupo de uruguayos dan la bienvenida a los sirios que llegan abordo de un bus a las afueras de Montevideo. foto edh /AP

MONTEVIDEO. Los primeros 42 refugiados sirios aceptados por el gobierno uruguayo ya están en Montevideo y fueron recibidos en el aeropuerto por el presidente José Mujica tras un largo viaje.

Los sirios arribaron luego de un vuelo de más de 30 horas proveniente de Beirut, donde estaban refugiados debido a la guerra civil.

Según la página oficial de la presidencia uruguaya llegaron "con claros signos de cansancio por el largo viaje, pero con la alegría y la curiosidad marcada en sus rostros". Agregó que fueron agasajados con galletitas, golosinas, pelotas de fútbol y juguetes para los menores.

Ayudado por un traductor, Mujica les dio la bienvenida, los saludó uno a uno y les hizo saber que Uruguay es un país cuya población mayoritariamente desciende de inmigrantes.

"Si el mundo no puede parar las guerras por lo menos hay que luchar por mitigar su costo, sobre todo en los niños", dijo el presidente.

Ante las críticas de la oposición por recibir a los sirios, Mujica defendió la llegada de los refugiados argumentando que favorecer la inmigración es una forma de invertir a mediano plazo y además prestigia a Uruguay frente a la comunidad internacional.

"Lo poco que podemos gastar hoy responde con creces a mediano plazo (...) No tenemos que ver esto como un gasto inútil ni preguntarnos: 'Habiendo tantos pobres ¿Por qué ayudamos a otros?', sin medir que estamos redimensionando el mercado interno de consumo y del trabajo", afirmó Mujica y añadió: "además, no estamos atendiendo a pobres, sino a gente pobre que estaba en guerra".

Los refugiados sirios que llegaron el jueves componen cinco familias que viajaron acompañadas por el secretario de Derechos Humanos de Uruguay, Javier Miranda, y otros funcionarios. Cuatro de estas familias están integradas por un matrimonio y sus hijos, mientras que la restante está integrada por una mujer viuda y sus hijos. Todos profesan la religión musulmana en su vertiente sunnita, explicó Miranda.

Los niños en edad escolar comenzarán a asistir en los próximos días a la Escuela Experimental, un centro educativo público en el barrio de Malvín. Para recibir a los niños sirios, los 469 alumnos de la escuela ya pintaron un mural alusivo a la paz y carteles bilingües en español y en árabe para señalar los baños.

"Los maestros y los niños han tomado esta experiencia con mucho entusiasmo y emoción. Será un antes y un después para todos nosotros", dijo la directora, Laura Beytía.

Tras terminar los trámites en el aeropuerto, los sirios fueron llevados a su nuevo hogar, una residencia de los Hermanos Maristas, una congregación religiosa católica, ubicada en las afueras de la capital uruguaya. Allí vivirán por dos meses, mientras reciben clases de español y se los instruye sobre las costumbres locales. Los vecinos de la zona los recibieron con aplausos y agitando banderas uruguayas. El resto de sirios llegará en febrero de 2015. —AGENCIAS.

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