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Fallece Adolfo Suárez, el presidente que propició la democracia en España

Encarnó el centro político, desmanteló el franquismo y condujo a la Constitución

Foto de noviembre de 1996, del entonces Primer Ministro español, Adolfo Suárez. Foto EDH / REUTERS

Foto de noviembre de 1996, del entonces Primer Ministro español, Adolfo Suárez. Foto EDH / REUTERS

Foto de noviembre de 1996, del entonces Primer Ministro español, Adolfo Suárez. Foto EDH / REUTERS

MADRID. Adolfo Suárez, quien fuera primer presidente de la transición democrática española y uno de sus principales artífices, falleció ayer a los 81 años tras sufrir durante años la enfermedad de Alzheimer.

Su estado de salud se había deteriorado mucho en los últimos días, lo que llevó a que su hijo Adolfo Suárez Illana anunciara el viernes que el desenlace era "inminente", desencadenando una gran cantidad de mensajes de pesar.

"Vengo a comunicaros por expreso deseo de la familia que don Adolfo Suárez González ha fallecido", dijo el portavoz de la familia Suárez, Fermín Urbiola, a los periodistas que aguardaban novedades sobre la salud del ex presidente ante la clínica Centro de Madrid.

Suárez -doctor en derecho- fue elegido en 1976 por el rey Juan Carlos I para presidir el Gobierno que convocaría las primeras elecciones democráticas en España en casi 50 años, y de cuyo Parlamento salió la Constitución española de 1978, una de las más longevas de la historia de España.

El estado mental y físico del que fuera primer presidente constitucional de España tras la dictadura de Franco se deterioró lentamente en la última década, en la que dejó de recordar que llegó a ser presidente.

"Mi dolor es grande", dijo el rey Juan Carlos en una declaración institucional emitida por televisión tras conocerse la noticia del fallecimiento de Suárez, a quien definió como un "amigo leal" y un "colaborador excepcional".

El monarca, vestido con traje y corbata negros y ante una foto en la que aparecían ambos definió a Suárez como "un hombre de Estado", que puso el interés del conjunto de la nación española "por encima de intereses personales y de partido".

Suárez, que había ocupado varios cargos durante el régimen de Franco, ganó las primeras elecciones democráticas en España en 1977 al frente de la Unión de Centro Democrático (UCD), un partido fundado por él. Meses antes de los comicios legalizó el Partido Comunista (PCE), una de sus decisiones más valientes.

Capacidad de consenso

Nacido en Cebreros (Ávila) en 1932, se le reconoce como un hombre de consenso capaz de lidiar con todas las fuerzas políticas tras 40 años de dictadura.

Durante su gobierno se aprobaron leyes que reconocían libertades y fueron legalizados los partidos políticos, incluido el comunista, lo que granjeó al político fallecido la enemistad de sectores de la derecha tradicional española y del Ejército.

En 1978, gracias al consenso general de las fuerzas políticas, fue aprobada la Constitución que hoy sigue en vigor.

Todo ello en unos años especialmente difíciles, con el azote del terrorismo, que a finales de los años 70 y comienzos de los 80 generaba varios muertos a la semana.

El partido que creó, Unión de Centro Democrático, vivió una creciente división y Suárez fue cada vez más cuestionado dentro y fuera de su formación.

El clima general llevó a que dimitiera a finales de enero de 1981, unas semanas antes del intento de golpe de Estado, que tuvo lugar el 23 de febrero con la entrada de guardias civiles en el Congreso de los Diputados mientras se celebraba la investidura de su sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo.

"Su capacidad para forjar consensos logró superar divisiones y unir a los españoles en una gran causa común: la de la libertad, el bienestar y el desarrollo de la sociedad en su conjunto", dijo el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en el Palacio de la Moncloa. Agregó que hoy se declararán 3 días de luto oficial.

En la memoria colectiva, el recuerdo de los cuatro años y medio en los que Suárez dirigió el destino de una España convulsa se ha ido agrandando con el tiempo.

"Cuando se le preguntó si era bueno que los exfranquistas tuvieran un papel tan destacado en la transición, él solía decir 'Nunca he preguntado a nadie de dónde venía, sólo a dónde quería ir'", dijo a Reuters Charles Powell, historiador y biógrafo de Suárez, a quien entrevistó en varias ocasiones.

El socialista Alfonso Guerra, quien fuera uno de los críticos más duros a Suárez cuando este era presidente, dijo, "Fue un hombre que sorprendió a todos. Venía del antiguo régimen pero tenía clara la visión de ir hacia la democracia".

Suárez, padre de cinco hijos, había permanecido alejado de la vida pública en la última década. En 2001 falleció su mujer, Amparo y en 2004 lo hizo su hija Mariam, ambas de cáncer.

El expresidente, que trató de formar otro partido aunque sin éxito, se retiró de la política en 1991. —AGENCIAS.

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