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Se entrega uno de los terroristas tras el ataque a medio en Francia

Tres sujetos armados asesinaron a 12 personas dentro de la redacción del semanario francés Charlie Hebdo

Miles de franceses y otros países protestaron en silencio contra la masacre perpetrada en un semanario, ayer.

Miles de franceses y otros países protestaron en silencio contra la masacre perpetrada en un semanario, ayer.

Miles de franceses y otros países protestaron en silencio contra la masacre perpetrada en un semanario, ayer.

FRANCIA. Medios españoles informaron anoche, al cierre de esta edición, que uno de los tres sospechosos identificados por la policía francesa vinculados al atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, en el que fueron asesinadas 12 personas, se entregó a las autoridades en la localidad de Charleville-Mézières, junto a la frontera con Bélgica.

Se trata del más joven de ellos, Hamyd M., de sólo 18 años. Los otros dos sospechosos, Said Kuachi y Cherif Kuachi, ambos franceses de entre 30 y 40 años, y originarios de Gennevilliers, un municipio de Francia situado en la región parisina de Île de France, seguían prófugos.

Las autoridades francesas llevaban a cabo una operación policial en Reims, al nordeste del país galo, en busca de los sospechosos.

Más temprano, la cadena NBC informaba que uno de los sospechosos había muerto y los otros capturados.

Un oficial dijo que los individuos están vinculados con una organización terrorista yemení. Un testigo del tiroteo en las oficinas del semanario dijo que uno de los atacantes declaró: "Pueden decir a la prensa que es Al Qaeda en Yemen".

Cherif Kuachi fue condenado en 2008 de cargos de terrorismo por ayudar a los insurgentes en Iraq y sentenciado a 18 meses de cárcel.

Durante su juicio, Kuachi declaró ante el tribunal "realmente creo en la idea" de pelear contra la coalición encabezada por EE. UU. en Iraq. Agregó que fue alentado por las indignantes imágenes de tortura a prisioneros iraquíes en la cárcel estadounidense de Abu Ghraib, en Bagdad.

Ayer, tres hombres enmascarados irrumpieron en las oficinas del semanario francés Charlie Hebdo al grito de "Allahu akbar" (Dios es grande) y mataron metódicamente a 12 personas antes de huir.

Testigos que no quisieron dar sus nombres por razones de seguridad dijeron que los atacantes fueron tan metódicos que, en un principio, los confundieron con agentes antiterrorismo de Francia.

El presidente Francois Hollande describió el ataque contra el semanario, cuyas caricaturas del profeta Mahoma han recibido frecuentes condenas de musulmanes, como un "atentado terrorista, sin duda" y dijo que "en las últimas semanas" se habían frustrado otros atentados.

En principio nadie se ha adjudicado la autoría del ataque.

Vestidos de negro con pasamontañas, fusiles automáticos y hablando en francés impecable, los atacantes obligaron a una caricaturista del semanario Charlie Hebdo -que estaba en la entrada con su hija pequeña- a abrir la puerta.

El personal estaba en una reunión editorial y los atacantes apuntaron directamente al director del diario, Stephane Charbonnier —conocido por su seudónimo Charb-, a quien mataron junto con su guardaespaldas policial, dijo Christophe Crepin, portavoz del sindicato policial. Minutos después, dos hombres se dirigieron con tranquilidad a un auto negro que los esperaba abajo y le dispararon a un agente de policía. Uno de ellos le disparó a la cabeza cuando se retorcía en el suelo.

Diez periodistas y dos agentes murieron, dijo Crepin.

"¡Oigan! ¡Vengamos al profeta Mahoma! Matamos a Charlie Hebdo", gritó uno de los hombres, captado por un video desde un edificio cercano que fue transmitido por la televisión francesa. Otras imágenes mostraron a dos agresores vestidos de negro en un cruce de calles que parecían disparar en la acera. Entre los disparos se escuchó el grito de "Allahu akbar".

Los pistoleros abandonaron el auto en la Porte de Patin, en el norte de París, y huyeron, dijo la Policía.

Corinne Rey, la caricaturista obligada a abrirles la puerta, dijo que los hombres hablaban francés bien y decían ser de Al Qaeda. En entrevista con el diario l'Humanité, dijo que los hechos se extendieron por unos cinco minutos.

Francia elevó su nivel de alerta al máximo y reforzó la seguridad en casas de oración, tiendas, oficinas de medios de comunicación y medios de transporte. Las escuelas de la capital suspendieron las clases.

Miles de personas se congregaron en la Plaza de la República, cerca de donde ocurrió el ataque, para honrar a las víctimas levantando bolígrafos en alto y sosteniendo carteles en los que se leía "Je suis Charlie" (Yo soy Charlie).

Líderes mundiales condenaron el ataque, mientras partidarios del grupo Estado Islámico (EI) lo festejaron como venganza contra Francia.

La milicia extremista EI y Al Qaeda han amenazado con atacar a Francia y minutos antes del ataque, Charlie Hebdo había enviado por Twitter una caricatura satírica en la que el jefe del grupo expresaba sus deseos de Año Nuevo.

Otra caricatura publicada esta semana bajo el título "Aún no hay ataques en Francia" mostraba a un miliciano que decía, "esperen un poco, tenemos hasta fines de enero para presentar nuestros deseos de Año Nuevo".

Las oficinas de Charlie Hebdo fueron atacadas con bombas incendiarias en 2011 tras un número con una caricatura que parodiaba a Mahoma en su portada. Casi un año después, volvió a publicar caricaturas sobre el profeta, cosechando denuncias en todo el mundo musulmán. El islam prohíbe publicar retratos de su fundador.

En 2013, la revista Inspire, de la red terrorista Al Qaeda, amenazó específicamente a Charb e incluyó un artículo titulado "Francia, el invasor imbécil".

En las redes sociales, muchas personas estaban usando el hashtag #JeSuisCharlie (Yo soy Charlie) para manifestar su apoyo a la libertad de prensa. —AGENCIAS.

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