Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Se eleva tono del choque verbal de EE. UU. y Venezuela

wASHINGTON ADVIERTE A CARACAS que le va a responder, incluso con sanciones por faltar a la verdad; funcionarios chavistas arremeten contra Kerry

Miembros de la Guardia Nacional sometieron anoche a varios detenidos tras una protesta contra el gobierno de Maduro en la Plaza Altamira en Caracas. Foto edh /Reuters

Miembros de la Guardia Nacional sometieron anoche a varios detenidos tras una protesta contra el gobierno de Maduro en la Plaza Altamira en Caracas. Foto edh /Reuters

Miembros de la Guardia Nacional sometieron anoche a varios detenidos tras una protesta contra el gobierno de Maduro en la Plaza Altamira en Caracas. Foto edh /Reuters

STADOS UNIDOS. Estados Unidos afirmó ayer que el Gobierno de Venezuela "falta descaradamente a la verdad" cuando trata de responsabilizarlo de las protestas en su país, y subrayó que no descarta ninguna "opción" para responder a esa situación, incluidas las sanciones que van desde suspender visas hasta congelar activos.

"Los funcionarios en Venezuela que tratan de hacer que esto (las protestas) gire en torno a Estados Unidos están faltando descaradamente a la verdad sobre lo que está pasando allí", dijo a periodistas la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf.

Los comentarios de Harf se producen poco después de que el ministro de Exteriores de Venezuela, Elías Jaua, responsabilizara directamente al secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, de ser el "principal alentador de la violencia" en Venezuela y lo llamara "asesino del pueblo venezolano".

También la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, acusó a EE. UU. de querer financiar acciones violentas en su país y advirtió de que quien acepte donaciones extranjeras será perseguido por la Justicia.

"Ellos (los legisladores estadounidenses) pidieron un dinero. Indudablemente esto es para financiar estas acciones violentas que se han venido produciendo en Venezuela", señaló Ortega en una rueda de prensa en Ginebra.

Y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, volvió a acusar ayer al Gobierno estadounidense de asumir el liderazgo del supuesto derrocamiento del Ejecutivo venezolano y le acusó de ser "rehén" de la derecha de Miami.

Señaló que es "evidente" la participación de EE. UU. porque "hay un desbocamiento de declaraciones de amenazas de sanciones de amenazas de intervención, ha habido lobby como no se veía desde hace no sé cuanto tiempo".

La portavoz del Departamento de Estado confirmó que la posibilidad de imponer sanciones a funcionarios venezolanos "sigue sobre la mesa" y que y "si tenemos que dar más pasos, los daremos", pero que lo más importante para EE.UU. es que se produzca un diálogo entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición que comenzó las protestas antichavistas desde el 12 de febrero.

Kerry ha dicho que dos de esas opciones son imponer sanciones o invocar la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), una vía más difícil dado que, para tener efectos concretos, requeriría el consenso en ese organismo de que en Venezuela ha habido una ruptura democrática.

La posibilidad de las sanciones tomó forma el jueves en el Congreso estadounidense, donde dos grupos de legisladores presentaron proyectos de ley bipartidistas tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes con el fin de imponer sanciones contra los funcionarios venezolanos involucrados en los episodios de violencia y represión.

Al respecto, Harf dijo ayer que el Congreso tiene un "importante papel que representar" respecto a la situación en Venezuela, pero no quiso hacer comentarios sobre esos proyectos de ley.

"Tendremos esas conversaciones en privado con el Congreso, para ver hacia dónde podemos ir y si podemos hablar con una única voz sobre la política exterior en el país", indicó la portavoz.

Harf insistió en que sería útil que en el diálogo hubiera un mediador "aceptado por ambas partes".

Santos quiere mediar

De hecho, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, admitió ayer que hay una iniciativa que puede incluir a varios exmandatarios iberoamericanos encaminada a mediar entre el Gobierno y la oposición de Venezuela para lograr una salida a la crisis que estalló hace más de un mes.

Santos hizo esta revelación en una entrevista publicada por el diario El Tiempo en la que se indica que ese grupo estaría integrado por el expresidente del Gobierno español Felipe González (1982-1996), los exgobernantes brasileños Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) y Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y el exmandatario colombiano César Gaviria (1990-1994), de acuerdo con la publicación.

"Si Venezuela considera que somos útiles, ahí estaremos. Siempre y cuando la oposición también lo considere. Sé que hay interés, pero hasta ahí puedo decir", afirmó Santos al diario bogotano.

No tardó la respuesta de Maduro. "Saludo toda la buena voluntad del presidente Santos, de verdad, y agradezco al Gobierno del presidente Santos todo el apoyo que nos dio en la OEA y en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)", indicó.

El presidente chavista no sólo arremetió contra EE. UU. sino contra las aerolíneas que han disminuido los vuelos a Caracas, debido a la mora en los pagos del gobierno.

Mientras tanto, Avianca anunció que reducirá sus rutas a ese país y cancelará otras como parte de "un proceso de reestructuración" para adecuar la oferta a las necesidades del mercado, informó la aerolínea.

Pero Maduro advirtió que tomará acciones contra las aerolíneas que reduzcan sus vuelos a Caracas y aseguró que las compañías que decidan irse no volverán a operar en ese país. —AGENCIAS.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación