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EE.UU. y la ONU denuncian que Brasil "no compartió" datos fundamentales sobre el zika

Mosquitos transgénicos para combatir el dengue y el zika.

La supervisora de producción de la empresa inglesa Oxitec, Karla Tepedino, muestra mosquitos modificados genéticamente , en Piracicaba, estado de Sao Paulo (Brasil). Una legión semanal de 800,000... | Foto por Agencia EFE

La supervisora de producción de la empresa inglesa Oxitec, Karla Tepedino, muestra mosquitos modificados genéticamente , en Piracicaba, estado de Sao Paulo (Brasil). Una legión semanal de 800,000 mosquitos transgénicos combate en la ciudad brasileña de Piracicaba el Aedes aegypti, un transmisor del dengue y el zika.

WASHINGTON. Autoridades de salud de Naciones Unidas y Estados Unidos informaron a The Associated Press que Brasil aún no ha compartido suficientes muestras y datos necesarios para analizar la vinculación entre el virus y la microcefalia.

La falta de estos ha frustrado los esfuerzos para desarrollar pruebas de diagnóstico, medicamentos y vacunas. Los laboratorios en Estados Unidos y Europa dependen de muestras de brotes previos. Los científicos afirman que contar con tan poco material de trabajo obstaculiza su capacidad para rastrear la evolución del virus.

Uno de los principales problemas parece ser la ley brasileña. Actualmente, es técnicamente ilegal que institutos e investigadores brasileños compartan material genético, incluyendo muestras de sangre infectadas de zika y otros virus.

"Compartir las muestras es un tema delicado. Se debe involucrar a abogados", dijo el doctor Marcos Espinal, director de enfermedades infecciosas en la oficina regional de Washington de la Organización Mundial de la Salud.

Espinal espera que el tema se resuelva antes de que los presidentes de Estados Unidos y Brasil entablen una discusión al respecto. Dijo que el papel de la OMS es principalmente el de un intermediario que alienta a los países a compartir, pero hasta ahora, Brasil ha proveído menos de 20 muestras. "No hay forma de que esto no pueda resolverse a corto plazo", dijo. "Siempre es riesgoso esperar durante una emergencia".

En mayo pasado, mientras aparecían los primeros casos de zika en Brasil, la presidente Dilma Rousseff aprobó una nueva ley para regular la manera en que los investigadores utilizaban los recursos genéticos del país. Pero el marco legal no ha sido aprobado, lo que ha dejado a los científicos en el limbo.

"Hasta que se implemente la ley, se nos prohíbe legalmente enviar muestras al extranjero", dijo Paulo Gadelha, presidente de la Fundación Oswaldo Cruz, el principal instituto paraestatal de investigación de enfermedades tropicales. "Incluso si quisiéramos enviar el material al extranjero, no podemos hacerlo porque es un delito".

La prohibición no significa necesariamente que los investigadores extranjeros no puedan tener acceso a las muestras. Algunas se compartieron con Estados Unidos, incluyendo tejidos de dos recién nacidos fallecidos y dos fetos recientemente examinados en los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Pero un funcionario estadounidense asegura que eso no es suficiente para desarrollar pruebas precisas para encontrar el virus o ayudar a determinar si el zika es realmente el responsable por el incremento en el número de defectos de nacimiento. Dicho aumento provocó que la OMS declarara el lunes una emergencia internacional.

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