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Dolor en entierro e ira por muertos de discoteca Brasil

Han detenido a uno de los dueños de la discoteca y a dos músicos. El Papa se muestra "consternado" por la tragedia

Los primeros entierros en Brasil tras tragedia en discoteca. FOTO EDH

Los primeros entierros en Brasil tras tragedia en discoteca. FOTO EDH

Los primeros entierros en Brasil tras tragedia en discoteca. FOTO EDH
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Familiares de las 231 víctimas del incendio de una discoteca en Brasil enterraron el lunes a sus muertos y exigieron respuestas, mientras la policía interrogaba a los miembros de la banda musical que encendieron los fuegos artificiales que habrían desatado el fuego.

Uno de los propietarios y dos músicos han sido detenidos en las últimas horas.

Varios ataúdes, algunos envueltos en las banderas de los clubes de fútbol de las víctimas, fueron alineados en un gimnasio municipal transformado en morgue en Santa María, la ciudad del sur de Brasil que se convirtió en el escenario de uno de los incendios de clubes nocturnos más trágicos de la última década.

La cifra de muertos fue revisada desde 233 a 231, pues las autoridades dijeron que algunos nombres habían sido contados dos veces. Pero 82 personas, al menos 30 de ellas en estado grave, continuaban hospitalizadas, dijo el lunes el ministro de Salud, Alexandre Padilha.

Los conmocionados residentes de Santa María participaron el lunes en un maratón de funerales que comenzaron al alba, mientras el foco de la tragedia se trasladaba a una serie de investigaciones policiales, demandas y recriminaciones a políticos que podrían prolongarse por meses.

"No podemos confiar en la capacidad del ayuntamiento, ni de la policía ni de nadie que permita una fiesta con más de 1.000 personas bajo estas circunstancias", dijo Erica Weber, que acompañaba a su hija al funeral de una compañera de clase.

La mayoría de las víctimas murió por asfixia luego de que el humo tóxico inundara rápidamente la discoteca. Un integrante de la banda disparó una bengala alrededor de las 0230 horas del domingo, dijeron testigos.

La fiscal estatal, Valeska Agostini, dijo a Reuters que dos integrantes del grupo estaban siendo interrogados por la policía, aunque no fueron emitidas órdenes de arresto.

El guitarrista Rodrigo Lemos Martins, de 32 años, sugirió que la banda no fue responsable por el incendio. "Había muchos cables (en el techo), quizás fue un cortocircuito", dijo el músico citado por el diario Folha de Sao Paulo.

El acordeonista del grupo, Danilo Jaques, de 30 años, fue uno de los muertos. Los otros cinco integrantes de la banda escaparon con vida.

Pero otros compartirán seguramente la culpa por el segundo peor incendio en la historia de Brasil.

El uso de bengalas dentro del club fue una clara violación del reglamento de seguridad, dijeron bomberos, y testigos dijeron que inicialmente los guardias de seguridad intentaron impedir que la gente saliera del local porque sospechaban que querían marcharse sin pagar las consumiciones.

Los clubes y restaurantes de Brasil deben generalmente cumplir una serie de reglamentos de seguridad a menudo redundantes, pero la fiscalización es despareja y los propietarios a veces pagan sobornos para continuar operando.

AÑOS

La investigación sobre el incendio en la discoteca Kiss podría extenderse por años.

Tras un incidente similar que dejó 194 muertos en un local nocturno de Buenos Aires en el 2004 pasaron más de seis años hasta que un tribunal halló a los miembros de la banda responsables por el incendio.

Aquella tragedia también provocó una ola de indignación contra los políticos y le costó eventualmente el cargo al alcalde de Buenos Aires.

Valdeci Oliveira, un legislador del estado de Río Grande do Sul donde ocurrió la tragedia, dijo en Twitter que buscaría prohibir los fuegos artificiales en espacios cerrados como discotecas.

"No traerá a nadie de vuelta, pero vamos a presentar el proyecto", escribió en su cuenta de la red social.

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