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Dimite el primer ministro de Haití ante protestas

La capital de Haití ha sido escenario de movilizaciones violentas en las que los manifestantes exigen la celebración de comicios que fueron postergados

Manifestantes antigubernamentales llevan neumáticos para quemarlos en barricadas con las que cerrarán calles en Puerto Príncipe, Haití.

Manifestantes antigubernamentales llevan neumáticos para quemarlos en barricadas con las que cerrarán calles en Puerto Príncipe, Haití.

Manifestantes antigubernamentales llevan neumáticos para quemarlos en barricadas con las que cerrarán calles en Puerto Príncipe, Haití.

El primer ministro de Haití, Laurent Lamothe, anunció el domingo de madrugada que dimitiría junto con varios ministros, tras las violentas protestas antigubernamentales y a las exigencias de una comisión de que presentase su renuncia.

En un discurso que se demoró hasta pasada la medianoche, Lamothe dijo marcharse "con una sensación de logro", y añadió que "este país ha atravesado una profunda y dinámica transformación y un auténtico cambio en beneficio de su pueblo".

El presidente, Michael Martelly, había dicho antes que aceptaba las conclusiones de la comisión a la que había nombrado para que rompiera el estancamiento político de Haití, y que recomendó la sustitución de Lamothe.

Martelly nombró a Lamothe como primer ministro en 2012, y algunos analistas creen que Lamothe podría aspirar a la presidencia en las próximas elecciones.

La dimisión de Lamothe complica la situación política porque las nominaciones de un nuevo primer ministro requieren la aprobación del Parlamento, y no está claro que vaya a nominarse a alguien antes de que el Parlamento se disuelva en enero, indicó Michael Deibert, autor de "Notes from the Last Testament: The Struggle for Haiti".

El experto señaló que Lamothe fue el tercer nominado por Martelly a primer ministro durante un proceso de selección.

"Sin un Parlamento funcional y sin primer ministro, me temo que podría haber un momento accidentado en enero", comentó Deibert en una entrevista telefónica desde Cap-Haitien.

El autor advirtió de que la inestabilidad política podría socavar la confianza en el gobierno y la confianza de la comunidad internacional en Haití en términos de inversiones. "Esa no es una imagen que Haití quiera ofrecer al mundo", aseguró.

La capital de Haití ha sido escenario de movilizaciones violentas cada vez más frecuentes en las que los inconformes exigen la celebración de comicios que fueron postergados así como las renuncias de Lamothe y Martelly.

El sábado, un hombre murió en una protesta en Puerto Príncipe durante enfrentamientos con la policía, que utilizó gas lacrimógeno.

Se desconocía como murió el hombre, aunque recibió al menos un disparo en una muñeca.

Los efectivos de la ONU no estuvieron presentes durante la protesta del sábado. Las manifestaciones también se propagaron a otras ciudades, como Gonaives y Cabo Haitiano.

La agitación siguió a la protesta del viernes en la que efectivos de la ONU abrieron fuego contra una multitud que marchó por Puerto Príncipe, incendió neumáticos y protagonizó escaramuzas con los soldados y la policía.

La misión de paz de la ONU en Haití dijo que investigará las afirmaciones de que sus efectivos hicieron uso excesivo de la fuerza en los enfrentamientos del viernes.

Martelly enfrenta un aumento de las presiones para que convoque a elecciones, aplazadas desde 2011.

La Cámara de Diputados aprobó una legislación en 2013 que autorizaría elecciones, pero el gobierno culpa de la demora a seis senadores de la oposición, que han rechazado la medida bajo el argumento de que es inconstitucional y favorece injustamente al actual gobierno.

La comisión establecida para romper el estancamiento político recomendó la renuncia de Lamothe junto con la del titular de la Corte Suprema y miembros actuales del Consejo Electoral Provisional de Haití. También demandó la liberación de numerosos presos políticos.

El presidente dijo que se reuniría el lunes con miembros del gobierno para tratar el contenido del informe.

Miembros del gobierno han insistido en que las autoridades quieren celebrar las elecciones. Los mandatos de 10 senadores expiran a mediados de enero, y el parlamento quedará disuelto, de modo que Martelly gobernaría por decreto.

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