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EE. UU. deporta a menores cuyos padres tienen permiso legal

Familia salvadoreña vive el drama ante la posible repatriación de su hijo de 17 años

Carlos y Francisca junto a su hijo Carlos; viven en Lynn, Massachusetts. Sus rostros son protegidos con mosaico, por motivos de seguridad de la familia. Foto EDH / tomada de The Boston Globe

Carlos y Francisca junto a su hijo Carlos; viven en Lynn, Massachusetts. Sus rostros son protegidos con mosaico, por motivos de seguridad de la familia. Foto EDH /...

Carlos y Francisca junto a su hijo Carlos; viven en Lynn, Massachusetts. Sus rostros son protegidos con mosaico, por motivos de seguridad de la familia. Foto EDH / tomada de The Boston Globe

Luego del caos por la crisis fronteriza desatada por la ola de niños migrantes de Centroamérica que llegaron solos a Estados Unidos, abogados están descubriendo una ironía extraña en el sistema de inmigración: la administración Obama está deportando a los niños cuyos padres tienen permiso para residir en Estados Unidos.

Así lo publicó el periódico estadounidense The Boston Globe, que relata el caso de una familia salvadoreña que atraviesa el drama ante la inminente repatriación de su hijo de 17 años, quien se fue hace dos años a reunir con sus padres, huyendo del peligro de las pandillas.

La familia del joven está legalmente en EE. UU., amparados en el TPS (estatus de protección temporal), una ley que permite a miles de centroamericanos vivir y trabajar en ese país. De hecho, a más de 260,000 salvadoreños y hondureños les renovaron su TPS en julio pasado, dijeron las autoridades federales, de acuerdo a la publicación.

El diario destaca que, precisamente, de ambos países es que miles de niños han cruzado solos la frontera desde 2012. Uno de esos menores fue Carlos, hijo de Carlos y Francisca, quien fue capturado en la frontera sur en 2012, tras huir de la violencia de pandillas en El Salvador. Sus padres llegaron a EE. UU. entre 1999 y 2000, y lo dejaron siendo un niño.

El adolescente es el único miembro de la familia sin permiso para residir en EE. UU., pero los funcionarios de inmigración se han negado, repetidamente, para detener su deportación.

Lo paradójico del caso es que la misma agencia federal que dio permiso a Carlos y Francisca para quedarse en EE. UU., debido a los terremotos de 2001 en El Salvador, es la misma que ahora planea deportar a su hijo, indica el reportaje.

También consigna que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, de ese país, se negaron a comentar sobre el caso de Carlos, citando preocupaciones sobre la privacidad. Lo único que arguyeron fue que sus prioridades para las deportaciones incluyen a los extranjeros que recientemente cruzaron la frontera de Estados Unidos de manera ilegal, como ha sido el caso de los menores de edad.

The Boston Globe explica que las autoridades federales dicen que no están rastreando cuántos menores recién llegados tienen un padre o tutor con TPS, pero los investigadores dicen que miles de jóvenes podrían, potencialmente, estar en la misma situación de Carlos.

Los abogados y los defensores dicen que estos casos han aparecido en Massachusetts y en otras partes del país. La mayoría son adolescentes como Carlos, quien aspira seguir en ese país y continuar con sus estudios. "Quiero un futuro. Quiero estudiar", dice el joven al periódico y mostró los trofeos ganados, los mismos que quiere presentar a la corte en su audiencia de abril.

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