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Con represión impiden que María Corina Machado entre al Parlamento

La diputada venezolana intentó retornar ayer a la Asamblea Nacional, pero fue atacada con gases lacrimógenos

Guardias nacionales impiden que la diputada María Corina Machado llegue a la Asamblea. foto edh / reuters

Guardias nacionales impiden que la diputada María Corina Machado llegue a la Asamblea. foto edh / reuters

Guardias nacionales impiden que la diputada María Corina Machado llegue a la Asamblea. foto edh / reuters

VENEZUELA. La líder de la oposición venezolana María Corina Machado llegó ayer a la sede de la Asamblea Nacional pero fuerzas de seguridad del régimen le impidieron el paso.

Machado, junto a un centenar de simpatizantes entre estudiantes y diputados, trató de acceder a la sede de la Asamblea en el centro de Caracas, pero fueron repelidos por policías antimotines que les lanzaron gases lacrimógenos.

El hecho ocurre después de que por petición del presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) decidió destituir a Machado de su cargo como diputada porque denunció al régimen venezolano en la sede de la OEA en Washington.

La sentencia del máximo tribunal coincidió con una concentración que organizó la oposición ayer en el este de la capital en apoyo a Machado.

La diputada -afectada por los gases lanzados- fue empujada e insultada por desconocidos y poco después se montó en una motocicleta y se alejó del lugar.

Varios miles de manifestantes que portaban banderas venezolanas y gorras con el tricolor nacional fueron repelidos con gases lacrimógenos cuando intentaron traspasar el cordón de cientos de policías nacionales para acompañarla tras finalizar su discurso.

Momentos antes, ante la multitud, Machado rechazó la acción de los aliados del régimen en el Legislativo de quitarle los fueros y el dictamen del máximo tribunal que confirmó esa medida. "Hoy se dio un contundente golpe de Estado a la Constitución", dijo en alusión al dictamen del TSJ, al que señaló de estar al servicio del oficialismo e integrado por "juristas del terror".

Machado catalogó su destitución como "un crimen sin precedente a la soberanía del pueblo... no sólo se ha destruido la democracia en Venezuela, se ha desmantelado la República".

La diputada se preguntó en voz alta: "¿Por qué me quieren callar? ¿Por qué le tienen miedo a la verdad y terror a este pueblo en la calle?", y exigió la renuncia de la Fiscal General y de la Defensora del Pueblo.

Dirigiéndose a los miembros de las fuerzas armadas, los exhortó a "no aceptar órdenes inconstitucionales... su deber es la protección y defensa de cada uno de los venezolanos".

En su fallo del lunes, los magistrados consideraron que Machado, al hablar en una sesión de la OEA por solicitud del embajador de Panamá, ejerció una "función diplomática" y determinaron que esa acción "no sólo va en desmedro de la función legislativa para la cual fue previamente electo o electa, sino en franca contradicción con los deberes como venezolana".

Tras la negación de entrar a la Asamblea, Machado afirmó que acudirá al Tribunal Supremo de Justicia a introducir un recurso de amparo para revocar su destitución, aunque ese mismo tribunal determinó la víspera la legalidad de la medida en su contra.

"Así no haya Estado de derecho en Venezuela, vamos al TSJ a introducir un recurso de amparo porque hay que agotar todas las vías", dijo.

Por su parte, el oficialismo presentó ayer ante el TSJ una solicitud para que Machado, sea investigada por "traición a la patria" por aceptar una representación alterna de Panamá en una sesión de la OEA.

Machado se reunirá hoy en Brasilia con la Comisión de Relaciones Exteriores y de Defensa Nacional (CREDN) de la Cámara de los Diputados de Brasil para abordar la situación de su país, informaron ayer fuentes oficiales.

Se entrevistará con el presidente del CREDN, Eduardo Barbosa, y otros 25 diputados con el objetivo de analizar la crisis venezolana. También votarán los requisitos necesarios para la realización de una audiencia pública sobre el mismo asunto y sobre las relaciones comerciales entre Brasil y Venezuela.

Amnistía: "Hay uso excesivo de la fuerza"

Amnistía Internacional (AI) expresó ayer su preocupación por la situación en Venezuela y dijo el afronta el riesgo de "una de las peores amenazas al estado de derecho de las últimas décadas si las diversas fuerzas políticas no se comprometen a respetar los derechos humanos completamente".

Denunció que en las protestas callejeras de febrero y marzo las fuerzas del régimen "han recurrido al uso de fuerza excesiva, incluyendo armas de fuego, y hasta han torturado a manifestantes".

La ONG también documentó abusos a los derechos humanos cometidos por grupos a favor del gobierno, manifestantes e individuos no identificados.

Según la directora del programa para las Américas de AI, Guadalupe Marengo, el reporte "es un llamamiento al gobierno de que si no pone los derechos humanos como su prioridad, la crisis sólo va a recrudecerse".

Además del uso de perdigones, gases lacrimógenos y cañones de agua a presión sin advertencia ni opción de desalojar, AI habla del uso "excesivo" e "indiscriminado" de estos elementos.

Advierte de las arbitrariedades cometidas en muchos de los arrestos, ya que algunos manifestantes han sido "detenidos sin orden de aprehensión y sin encontrarse cometiendo ningún delito (en flagrancia)".

Muchos de los detenidos no han tenido acceso inmediato y periódico a un abogado, dice AI, lo que según los estándares internacionales usados por AI es una "importante salvaguardia contra la tortura, los malos tratos y las confesiones hechas bajo coacción y otros abusos".

AI concluye que "los tratos crueles, inhumanos y degradantes infligidos a los detenidos parecerían tener como objeto castigarlos por su participación, o supuesta participación en las protestas".

Pero hay una recomendación que tiene más énfasis: que se emprenda "una política pública integral (…) para controlar la circulación e impacto de las armas y municiones que se utilizan en el país".

El problema, dice AI, no es sólo que haya demasiadas armas fuera de los circuitos formales y legales, sino que existen grupos armados afines al régimen -conocidos como "colectivos armados"- que actúan como autoridades y no son investigadas en casos de presunta violación a los derechos humanos.

Venezuela vive sumida en un clima de protestas contra el régimen de Nicolás Maduro que, en algunos casos, se han tornado violentas y que hasta ahora han dejado 39 muertos y cientos de heridos.

También ayer, el cantautor español Alejandro Sanz criticó que las organizaciones internacionales no hagan "nada" frente a las manifestaciones de violencia mostradas por grupos policiales y gubernamentales. "La represión en Venezuela es brutal. Ningún gobierno ni organización internacional hace nada. Debería darles vergüenza", escribió en su cuenta en Twiter.

Por su parte, el escritor peruano y premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, informó que viajará el próximo 15 de abril a Venezuela para apoyar las protestas contra el régimen. "Voy con otros liberales a darle nuestro apoyo, solidaridad y a través de ellos a quienes están resistiendo a la cada vez más dictadura de Maduro", dijo. —AGENCIAS.

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