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Capturan a alcalde y su esposa por desaparición de 43 jóvenes

Son considerados los autores intelectuales. Estuvieron ocultos en barrio de la capital

El exalcalde de la ciudad de Iguala, José Luis Abarca (d), y su esposa, María de los Ángeles Pineda. foto edh / efe

El exalcalde de la ciudad de Iguala, José Luis Abarca (d), y su esposa, María de los Ángeles Pineda. foto edh / efe

El exalcalde de la ciudad de Iguala, José Luis Abarca (d), y su esposa, María de los Ángeles Pineda. foto edh / efe

MÉXICO. El exalcalde de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca, y su esposa, vinculados a la desaparición de 43 estudiantes, fueron capturados ayer.

Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda, fueron detenidos en una humilde casa en el populoso sector de Iztapalapa de la capital mexicana que, al parecer, tenían alquilada y cuya propietaria pudo alertar a la policía de la presencia de ambos, según la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) y la Policía Federal.

En su escondite, sólo disponían de una cama y una mesa.

Por su captura, se ofrecían $120 mil de recompensa.

Los detenidos, que lograron pasar desapercibidos, al cierre de esta nota rendían su declaración en las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido).

Hasta allí llegarán los padres de los estudiantes desaparecidos, tras un viaje de unas tres horas desde Tixtla, la población de Guerrero donde se encuadra la Escuela Rural Normal (de maestros) de Ayotzinapa, a la que pertenecían los jóvenes.

El portavoz del grupo, Felipe de Jesús de la Cruz, dijo que quieren asegurarse de que no dejen en libertad a la pareja.

Epifanio Álvarez, padre de una de las víctimas, consideró "muy importante" la captura y confió en que "si el Gobierno se pone a trabajar", tendrán respuestas sobre el paradero de sus hijos, dado que ya tienen a "las cabezas" de lo ocurrido esa noche en Iguala.

El presidente Enrique Peña Nieto también expresó su confianza en que la captura signifique un impulso para las pesquisas de las autoridades.

Abarca y Pineda, que tienen dos hijas de 24 y 17 años y uno de 14, se esfumaron el 30 de septiembre tras pedir él una licencia de 30 días.

Fue apenas cuatro días después de una violenta acción coordinada por la Policía local y los narcos Guerreros Unidos contra un grupo de estudiantes de Ayotzinapa.

Aquel suceso, ocurrido en una sangrienta noche que Iguala nunca olvidará, se saldó con 6 muertos a tiros y la desaparición de 43 jóvenes.

Según relató Abarca a los medios un día antes de evaporarse, él se encontraba en un acto público con su esposa, titular de un órgano oficial de protección y desarrollo de la familia.

Mientras bailaban alegres, en otro punto de la población se producía la acción criminal, de la que Abarca se deslindó.

Su fuga y el testimonio de algunas de las más de 50 personas detenidas por este caso lo contradicen, al igual que las acusaciones de representantes de su propio grupo político, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), con el que ganó las municipales en 2012.

El procurador general Jesús Murillo Karam detalló que a los estudiantes se los llevó la policía municipal de Cocula, una localidad vecina a Iguala, también a las órdenes de Guerreros Unidos.

Los agentes tomaron un camino hacia una zona conocida como Pueblo Viejo donde entregaron a los 43 estudiantes a miembros de Guerreros Unidos y a partir de ese momento se les perdió la pista.

Se han identificado a por lo menos tres de los Guerreros Unidos que recibieron a los detenidos por los policías y el camino por el que fueron internados a un paraje.

Dueño de uno de los colegios más importantes de Iguala, Abarca se dedicó en su juventud a la venta de sombreros y tuvo una joyería, negocios con los que cimentó una fortuna que le permitió construir el mejor centro comercial de ese municipio, el tercero en importancia de Guerrero.

Su esposa, según la Fiscalía, es "la principal operadora de actividades delictivas" desde la alcaldía, "en complicidad" con su marido y el secretario de Seguridad de Iguala, Felipe Flores.

Además, la PGR agregó que Pineda "es pariente en grado directo de dos operadores financieros del grupo que dirigía Arturo Beltrán Leyva", el cartel de los hermanos Beltrán Leyva, del que se escindió en 2009 Guerreros Unidos.

Karam ha dicho que todavía no se conoce el paradero de los jóvenes pese a que en la investigación en curso han aparecido por el momento nueve fosas con un total de 30 cadáveres. Según los informes preliminares no pertenecen a ninguno de los 43 estudiantes desaparecidos, pero tampoco han sido identificados.

Para hoy están previstas varias manifestaciones a nivel nacional para exigir la aparición con vida de los estudiantes y el castigo de los responsables del caso. —AGENCIAS.

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